Un artículo de New York Times pone de relieve que el wahabismo saudí es el responsable de la alimentación del extremismo y el terrorismo global.

Un artículo de New York Times pone de relieve que el wahabismo saudí es el responsable de la alimentación del extremismo y el terrorismo global.

“La exportación (…) del wahabismo de Arabia Saudí ha alimentado el extremismo global lo que ha contribuido al terrorismo”, precisó el artículo publicado el jueves.

El artículo afirma que el grupo terrorista ISIS (Daesh, en árabe) es una continuación de la amenaza wahabí, una ideología, que según el diario, inspira la violencia en los países occidentales.

En el ámbito del extremismo, los saudíes son “tanto los incendiarios como los bomberos”, afirmó William McCants, investigador en la institución de Brookings, añadiendo que ellos (saudíes) promueven una forma muy tóxica de la ideología que dibuja líneas marcadas entre los creyentes musulmanes, lo que allana el camino del surgimiento de los terroristas en distintas partes del mundo.

Los países divididos como Paquistán y Nigeria, el flujo de dinero de Arabia Saudí y la ideología salafí, han exacerbado las divisiones religiosas que resultan en enfrentamientos letales, indicó en otra parte del artículo.

De acuerdo con el escritor emiratí, Salem bin Hamid, el wahabismo es la “nueva religión de los saudíes” y es el más feo y nocivo pensamiento que existe en todo el mundo, que no tiene nada que ver con el Islam.

The New York Times también destacó en noviembre pasado que Arabia Saudí es la versión “blanca” del grupo terrorista ISIS.

En su “lucha” contra el terrorismo, Riad por un lado, promete acompañar al Occidente, y por otro les ofrece la mano a los terroristas, se lee en el texto que añade: el Occidente sigue negando esa verdad. “Ese es un mecanismo de negación y la negación tiene un precio (…) La negación crea una ilusión de equilibrio”.

El pasado 31 de octubre, el miembro de la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional de Francia Nicolás Dhuicq acusó a Arabia Saudí y a Catar de financiar al grupo terrorista ISIS en Siria e Irak para recuperar su influencia en el Oriente Medio.

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