La marcha a Ginebra y negarse a declarar ante el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena han situado a Anna Gabriel en el foco mediático y su cambio de imagen no ha pasado inadvertido tras la entrevista concedida al medio suizo RTS.

En su primera aparición pública desde Suiza, la cupera ha dejado atrás los tonos oscuros y las camisetas reivindicativas para dar paso a los jerséis de punto. Sin embargo, el verdadero cambio radical reside en su nuevo peinado. Después de deshacerse de su famoso flequillo, en parte el sello personal que la ha acompañado acto tras acto como jefa de filas de la CUP, Gabriel ha mostrado por primera vez su melena midi suelta.

 

La marcha a Ginebra y negarse a declarar ante el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena han situado a Anna Gabriel en el foco mediático y su cambio de imagen no ha pasado inadvertido tras la entrevista concedida al medio suizo RTS.
El antes y el después de Anna Gabriel

Este nuevo look no es casual y, de hecho, responde a un cambio de rumbo muy concreto en el mensaje que busca proyectar Anna Gabriel con su imagen. La experta en asesoría de imagen personal y política, Montse Guals, ha explicado a La Vanguardia las claves, y el significado, de este nuevo estilismo.

Montse Guals, experta en asesoría de imagen política

“Su nueva imagen la ha endulzado. La melena ‘midi’ suelta le da frescura , jovialidad y lo más importante, la hace parecer más cercana”

“La intención del look que llevaba Anna Gabriel era no pasar desapercibida, captar la atención; el flequillo, las sudaderas y las camisetas reivindicativas buscaban, de alguna manera, que se hablase de ella”, explica Guals. Señala también que “proyectaba una imagen de dura, de persona segura, con las ideas muy fijas e incluso con un punto agresivo”, según la agencia de noticias La Vanguardia.

Sin embargo, la Anna Gabriel que vimos este martes en Ginebra dista mucho de la idea anterior. Si bien su look anterior la endurecía, “su nueva imagen la ha endulzado”. La asesora de imagen añade que “la melena midi suelta le da frescura , jovialidad y, lo más importante, la hace parecer más cercana”. Guals compara estos atributos con el efecto que producía su anterior peinado, rígido e inmovilista.

¿Qué esconde este cambio de imagen? Según Guals la estrategia es evidente: “Todos sabemos cómo somos pero no cómo nos ven los demás. Para que uno pueda moldear cómo le ve el resto puede utilizar en su favor el maquillaje, el vestuario y el cabello. Son pequeños elementos que forman parte del mensaje global que se pretende transmitir. En el caso de Gabriel, el ir poco maquillada, el cabello suelto sin flequillo y los jerséis de punto buscan transmitir cercanía, que el pueblo se identifique con ella, adoptar una actitud conciliadora”.

La exdiputada, que se expresó durante la entrevista con RTS en un francés perfecto, manifestó su intención de volver a la universidad como profesora, su anterior dedicación al paso por el Parlament, mientras esté en Suiza. Allí pretende llevar una vida corriente y a la vez instrumentalizar su presencia en el país helvético de forma política.

De hecho, no sólo ha cambiado su imagen. Su discurso es más relajado, pero no por ello deja de ser combativo, pues destaca que está en Suiza porque “en España no tendría un juicio justo”. Durante la entrevista rechazó etiquetas como “activista feroz” y resaltó que su apoyo al referéndum del 1-O fue “pacífico”.

La experta en imagen y protocolo de La Vanguardia, Andrea Vilallonga, asegura que el objetivo de la nueva imagen de Gabriel es pasar desapercibida. “Su imagen anterior se vinculaba demasiado a un movimiento social concreto, ahora se ha distanciado de la marca personal”.

Aunque de manera más disimulada, otras figuras políticas han protagonizado también cambios de imagen en pos de un viraje táctico o político. Carles Puigdemont, por ejemplo, se cortó el pelo cuando llegó a Bruselas. Guals señala que “su nuevo corte es más dinámico y dista bastante del ‘casquete’ que llevó” durante todo su mandato.

La marcha a Ginebra y negarse a declarar ante el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena han situado a Anna Gabriel en el foco mediático y su cambio de imagen no ha pasado inadvertido tras la entrevista concedida al medio suizo RTS.
Carles Puigdemont, antes y después de ir a Bélgica

Para reflexionar

El antes y el después: ¿cuál es la verdadera Anna Gabriel?

“La Anna Gabriel de verdad es así y su imagen anterior era simplemente su ‘uniforme de trabajo’, un personaje. De hecho las fotografías de Gabriel antes de convertirse en diputada corroboran esta percepción”, opina Guals.

Pero, ¿qué pasaría si volviera ahora a su imagen anterior? Guals concluye que “el pueblo sabría que la imagen que ha mostrado Anna Gabriel durante su viaje a Ginebra no es real, sino un mecanismo para lograr un fin concreto. Y eso, la opinión pública no lo vería con buenos ojos”.

Para Vilallonga, sin embargo, el error de Gabriel – y también el de Puigdemont- ha sido hacer el cambio de manera tan radical. “Aunque pienso que es un cambio sincero, en el caso que quisiera volver a su imagen anterior debería hacerlo poco a poco y evitar así generar confusión o perder credibilidad”.

Compartir: