El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamad bin Salman, ha declarado que los países occidentales deben adoptar sanciones más severas contra Irán para evitar una confrontación militar directa en la región del Oriente Medio dentro de 10 o 15 años.

El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamad bin Salman, ha declarado que los países occidentales deben adoptar sanciones más severas contra Irán para evitar una confrontación militar directa en la región del Oriente Medio dentro de 10 o 15 años.

“Las sanciones ejercerán más presión sobre el régimen (de Irán)”, ha indicado Bin Salman en una entrevista concedida al diario estadounidense The Wall Street Journal y publicada este viernes, en la que pide medidas políticas y económicas contra el país persa.

En otra parte de sus declaraciones, el príncipe heredero saudí ha vuelto a repetir sus amenazas bélicas contra la República Islámica y ha advertido de un posible conflicto directo con Irán dentro de 15 años.

“Debemos hacer esto (las sanciones) para evitar un conflicto militar. Si no lo logramos, durante los próximos 10 o 15 años, probablemente comencemos una guerra con Irán”, insiste Bin Salman, quien está realizando una gira de dos semanas por EEUU, donde trata de estrechar sus lazos con Washington.

En una declaración similar realizada esta semana el heredero saudí llamó a EEUU a adoptar una línea dura contra Teherán, con el fin de impedir los supuestos esfuerzos del país persa para hacerse con armas atómicas.

Arabia Saudí siempre ha sido uno de los mayores críticos del acuerdo nuclear —de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés)— suscrito en 2015 por Irán y el Grupo 5+1 (EEUU, el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) y que determina levantar las sanciones económicas contra el país persa a cambio de limitar su programa nuclear.

La semana pasada, Bin Salman mantuvo reuniones con miembros del Congreso de EEUU en las que, alarmado por el poder balístico de Irán, cuestionó el JCPOA y reafirmó su postura antiiraní.

Las autoridades iraníes han rechazado las acusaciones del príncipe saudí y otras similares, defendiendo su programa de misiles y asegurando que el diseño de los proyectiles no contempla portar cabezas nucleares.

Compartir: