El caso Skripal ha obligado a Occidente a expulsar a más de 100 diplomáticos rusos. La respuesta de Moscú ha sido cerrar el consulado estadounidense en San Petersburgo y actuar recíprocamente. Claude Blanchemaison, exembajador de Francia en Moscú, asegura que Putin

El caso Skripal ha obligado a Occidente a expulsar a más de 100 diplomáticos rusos. La respuesta de Moscú ha sido cerrar el consulado estadounidense en San Petersburgo y actuar recíprocamente. Claude Blanchemaison, exembajador de Francia en Moscú, asegura que Putin “podría hacer un inteligente movimiento” absteniéndose de expulsarlos.

Sería una forma, ha asegurado a Sputnik, de romper con la espiral de tensión entre Europa y Rusia.

“El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se podría abstener de responder inmediatamente en lo que respecta a los Estados miembros de la Unión Europea”, ha advertido, a la vez que ha mostrado su optimismo de cara a la visita que el presidente francés, Emmanuel Macron, hará a Rusia los días 24 y 25 mayo, una visita que, a pesar de los últimos acontecimientos, sigue en pie, según afirmó el ministro de Exteriores del país galo, Jean-Yves Le Drian, al canal RTL.

Considera que la expulsión de diplomáticos rusos en territorio estadounidense se debe tratar como un tema aparte y que, en cuanto a los países de la Unión Europea, se pregunta si es necesario darse prisa en responder por parte de Rusia ya que, en este caso, la respuesta debe depender del país: “de su peso económico, de su peso político, de sus relaciones con Rusia”, señala.

Blanchemaison le quita plomo al número de diplomáticos rusos expulsados. Lo hace explicando cómo funcionan las expulsiones: “No se trata de una cuestión de Estado. Está claro que genera cierta situación política y de malestar, pero después de un tiempo, a esos diplomáticos se les reemplaza y eso no impide que las embajadas y los consulados sigan funcionando”.

Para Blanchemaison, las represalias occidentales son un toque de atención, pero “no tienen nada que ver con romper las relaciones diplomáticas” y es algo mucho menos importante que llamar a un embajador. “Es una medida simbólica calibrada”, advierte.

El que fuera embajador de Francia en Moscú entre los años 2000 y 2003, cree que durante la visita de Macron a San Petersburgo se tratará el tema del lugar de Rusia en el proceso de globalización y la cooperación entre Moscú y la Unión Europea.

“Es muy importante [que Macron] hable de eso en presencia de Putin y que este también hable para que ambos conversen sobre cómo seguir adelante. [Lo que está pasando] es del todo lógico. Damos a entender a Rusia que hay un cierto grado de solidaridad europea. De que, a pesar de todo, Europa no está muerta. De que existe y de que es capaz de tomar decisiones”, ha explicado a Sputnik.

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