El apretón de manos entre el líder norcoreano y el presidente del vecino del Sur pasará a la historia. El mundo fue testigo de la primera cumbre de mandatarios coreanos en once años en la zona desmilitarizada surcoreana de Panmunjom; una reunión en la que Kim Jong-un y Moon Jae-in acordaron avanzar hacia la completa desnuclearización de la Península y un tratado de paz que sustituya al armisticio firmado en 1953.

El apretón de manos entre el líder norcoreano y el presidente del vecino del Sur pasará a la historia. El mundo fue testigo de la primera cumbre de mandatarios coreanos en once años en la zona desmilitarizada surcoreana de Panmunjom; una reunión en la que Kim Jong-un y Moon Jae-in acordaron avanzar hacia la completa desnuclearización de la Península y un tratado de paz que sustituya al armisticio firmado en 1953. 

Asimismo, dieron luz verde a la reunión de familias separadas para el día 15 de agosto y “en el plano internacional, las dos partes acordaron hacer demostración de su sensatez, sus talentos y su solidaridad colectivas participando conjuntamente en eventos deportivos internacionales como los Juegos Asiáticos de 2018”.

En una declaración conjunta, los dos países reconocieron que “las medidas que ha adoptado Corea del Norte para la desnuclearización de la Península tienen una importancia significativa y representan un paso capital”. Pyongyang suspendió el 21 de abril las pruebas nucleares y lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales. Además, prometió cerrar su sitio de pruebas nucleares en el norte del país. Otra buena noticia de la que han hablado recientemente los medios ha sido un inminente encuentro entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y Kim Jong-un.

No detalles

Pese a todo, el pesimismo reina entre los coreanos que han vivido experiencias amargas justo cuando creían el fin de la crisis en la Península. El actual acuerdo entre las dos Coreas no detalla cuáles son las medidas destinadas a la desnuclearización-por ejemplo no aborda el tema de misiles en absoluto- y por lo tanto recuerda el fracaso de los anteriores.

Sí, no se trata del primer pacto entre las partes. Pyongyang se comprometió en los acuerdos de 1992, 1994, 2005 y 2007 dar pasos para la desnuclearización, no obstante, no pasó nada prácticamente y ambos vecinos dejaron de lado los convenios entre recriminaciones mutuas.

Los obstáculos

Cada parte tiene reclamos cuya aceptación por otro lado podría significar sobrepasar las líneas rojas. Pyongyang ha insistido en reiteradas ocasiones en la retirada de las fuerzas estadounidense de la Península, así como la eliminación del ‘paraguas nuclear’ de Washington. Seúl descartó este miércoles que la posible firma de un tratado de paz definitivo con su vecino conlleve la retirada de tropas estadunidenses, y recalcó la importancia estratégica de dichas fuerzas.

Ante la posibilidad de que Corea del Norte condicione el comienzo de la desnuclearización al alivio de las sanciones, Trump dejó claro una vez que “no repetiremos los errores de las administraciones pasadas. La máxima presión continuará hasta que se produzca la desnuclearización”.

Es más; Corea del Norte quiere garantías sobre la supervivencia de su gobierno. Hay que ver en el futuro la postura que adoptarían Estados Unidos y sus aliados al respecto.

Las sospechas

Hay escepticismo sobre la intención de Corea del Norte. ¿Se trata de un verdadero cambio en su estrategia o una táctica para comprar tiempo? ¿Pyongyang ha cedido ante las recientes sanciones impuestas por la ONU y Estados Unidos-las más fuertes hasta la fecha, a las que se sumó también China, principal socio económico de Corea del Norte-o solamente busca conseguir un respiro económico?

No se puede descartar ninguna de esas dos opciones. Por un lado, las sanciones han empeorado efectivamente la precaria economía norcoreana y por otro la historia nos recuerda el fracaso de todos los esfuerzos anteriores para la desnuclearización.

La incertidumbre sobre el futuro del proceso de reconciliación en la Península coreana se refleja en el texto que publicó-justo tras la clausura de la reunión entre líder de las dos Coreas- el director del diario Korea Expose (recogido por el diario El Mundo), que recordaba el primer mensaje que había recibido de su madre a través de Kakao, el equivalente a Whatsapp:

“Cuando Kim Dae-jung se encontró con Kim Jong In en 2000 y cuando Roh Moo-hyun se encontró con Kim Jong Il en 2007, todo el país se emocionó también en aquellos momentos. Nos dicen que no nos dejemos engañar por tercera vez, pero vamos a dejarnos engañar.. (risas). El anhelo es demasiado grande”.

Compartir:

Camentarios

Please enter your comment!
Please enter your name here

+ 36 = 39