El Govern volverá a tener un presidente independentista: la CUP ha optado finalmente por mantener su abstención, por lo que facilitará mañana en el Parlament la investidura de Quim Torra en segunda ronda.

El Govern volverá a tener un presidente independentista: la CUP ha optado finalmente por mantener su abstención, por lo que facilitará mañana en el Parlament la investidura de Quim Torra en segunda ronda.

Así lo ha decidido este mediodía el consejo político de la CUP –máximo órgano decisorio de la organización tras la asamblea general– reunido en Cervera (Lleida) tras recabar las votaciones de las asambleas locales y territoriales.

Un encuentro que precisamente tres de sus asambleas –Baix Llobregat, Barcelonès y Camp de Tarragona– habían forzado su convocatoria urgentemente al dudar de la conveniencia del candidato propuesto por Junts per Cataluña y para plantear el voto en contra.

La victoria de la abstención sobre el no ha sido holgada. Según ha podido saber La Vanguardia ha habido 40 votos favorables a la abstención, 24 para el no y una abstención, resultados similares a los de la votación que hubo ante la investidura de Jordi Turull.

Las bases de la CUP tuvieron tiempo para votar hasta las 12 del mediodía de hoy. Por tanto, muchas de ellas emitieron su votación tras tomar en consideración las palabras de Torra de ayer en la Cámara catalana, repleta de guiños hacia los cuperos. El candidato llegó a prometer a la CUP en su segunda intervención que su Govern, en caso de resultar elegido, no haría “autonomismo”.

Acto seguido, el diputado cupero Carles Riera aseguró que su formación tomaba “buena nota” de sus palabras. Habrá que ver hasta qué punto ha influido la intervención de Torra en la decisión de la militancia de los anticapitalistas.

Con todo, este lunes en la segunda ronda de la sesión de investidura y con las cuatro abstenciones de los diputados de la CUP, Torra relevará a Carles Puigdemont como presidente de la Generalitat al obtener la mayoría relativa necesaria: 66 votos a favor de JxCat y ERC frente a los 65 en contra que emitirán Ciudadanos, el PSC, Cataluña en Comú y el PP. Todo eso ocurrirá si finalmente el Tribunal Constitucional no suspende el voto delegado de Puigdemont y el exconseller Toni Comín, cosa que por ahora parece improbable.

Justo después de conocerse la decisión del consejo político, el portavoz del secretariado nacional Lluc Salellas ha querido dejar claro que la CUP no apoya la investidura de Torra con estas cuatro abstenciones, pese a que faciliten su nombramiento como presidente de la Generalitat. Además, ha lamentado que “en estos últimos meses” JxCat y ERC han expresado un retroceso respecto a lo “conseguido” en otoño de 2017, cuando se realizó el referéndum del 1 de octubre y se declaró la independencia en el Parlament. “Esto hace imposible que la CUP le apoye”, han asegurado tanto Lluc Salellas como la diputada Maria Sirvent.

En todo caso, los cuperos han considerado que en el contexto político actual, “de auténtica represión por parte de un Estado español autoritario”, lleva a la formación anticapitalista a no bloquer una investidura que JxCat y ERC han querido sacar adelante.

Salellas y Sirvent han lamentado el discurso que ayer pronunció Torra en la Cámara catalana: “Se quedó corto”. Los cuperos han advertido que sus cuatro parlamentarios harán propuesta en clave republicana y rupturista “para que no se las lleve el viento” y ha señalado que la CUP hará “oposición activa”. Sirvent ha matizado que exigirán la recuperación de las leyes sociales suspendidas o anuladas por el Tribunal Constitucional, además de impulsar la asamblea de electos y el proceso constituyente.

Compartir:

Camentarios

Please enter your comment!
Please enter your name here