La guerra comercial entre Washington y Pekín entra en una nueva fase. La Administración de Donald Trump planea proponer un arancel de un 25% a importaciones de bienes chinos valorados en 200 mil millones de dólares.

La guerra comercial entre Washington y Pekín entra en una nueva fase. La Administración de Donald Trump planea proponer un arancel de un 25% a importaciones de bienes chinos valorados en 200 mil millones de dólares.

“Luego de imponer aranceles a la importación de lavadoras, paneles solares, acero y aluminio, Washington anunció el 10 de julio una nueva lista de bienes a ser gravados, que representan unos 200.000 millones de dólares”, explicó la agencia noticiera estadounidense CNN. La fuente agregó que el anuncio podría darse a conocer el miércoles.

China no tardó en reaccionar. El portavoz del Ministerio de Exteriores del gigante asiático, Geng Shuang, dejó claro que “la presión y el chantaje de EEUU no tendrán efecto. Si Estados Unidos toma medidas adicionales, China responderá inevitablemente y protegeremos con determinación nuestros derechos legítimos”.

China no es el único “enemigo comercial” de Estados Unidos, según las palabras de Trump. Washington libró también una guerra comercial contra la Unión Europea (UE) en marzo pasado poniendo aranceles a las importaciones de acero y aluminio bajo el argumento de defender la seguridad nacional del país norteamericano.

Tanto la Organización Mundial de Comercio (OMC) como los inversores temen que una escalada de la guerra comercial entre Washington y Pekín pueda afectar el crecimiento mundial.

El enfoque agresivo de Trump en los asuntos comerciales no cuenta ni con el apoyo de sus compatriotas. Destacados grupos empresariales estadounidenses han advertido sobre el impacto de la guerra comercial.

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