Según un estudio publicado en The Journal of Neuroscience, el secreto de los malos olores está en la estructura molecular subyacente, explica un artículo de ScienceAlert que presenta los resultados de esta investigación. 

Según un estudio publicado en The Journal of Neuroscience, el secreto de los malos olores está en la estructura molecular subyacente, explica un artículo de ScienceAlert que presenta los resultados de esta investigación. 

El trabajo examinó en 2007 1.500 propiedades de 150 moléculas diferentes con el fin de establecer la relación existente entre la pestilencia y sus propiedades fisicoquímicas, es decir, la forma en que se organizan sus moléculas.

El equipo de la Universidad de California en Berkeley, EE.UU. descubrió que el peso molecular y la densidad de electrones estaban estrechamente asociados con la forma en que percibimos las cualidades de un olor.

Abajo les presentamos los hedores más repugnantes del mundo, empezando con el más fuerte:

Sulfuro de hidrógeno

Un activista comprueba el nivel de sulfuro de hidrógeno en una playa al oeste de Francia.

Investigaciones recientes han establecido que existe un planeta que huele a huevos podridos.

Los astrónomos explican que esto se debe al sulfuro de hidrógeno, que está presente de forma abundante en la atmósfera de Urano.

El durián

Un comprador toma la fruta Durián en un mercado en la ciudad de Banda Aceh, Indonesia.

Esta fruta originaria del sudeste asiático, considerada la más apestosa del mundo, puede oler tan mal que recientemente provocó una evacuación masiva en una universidad en Melbourne (Australia) después de que los estudiantes pensaran que se había producido una fuga de gas.

Sin embargo, lo que causó pánico de los estudiantes fue una de estas frutas, cuya pestilente fragancia se había transmitido por el aire acondicionado del centro.

Según un estudio, el durián obtiene su hedor característico de los compuestos activos de 44 diferentes aromas que pueden desprender casi cualquier olor, desde el de un huevo podrido hasta un delicioso caramelo.

La flor Rafflesia arnoldii

La flor de Rafflesia arnoldii es vista en el bosque de protección Bukit Daun en Bengkulu, Indonesia.

Esta flor huele literalmente como un cadáver en descomposición, con un ligero toque a pescado y calcetines sudados.

Se encuentra también en el sudeste de Asia y es la flor nacional de Indonesia. Se trata de la flor más grande del mundo, de aproximadamente un metro de diámetro.

Esta planta parasitaria se nutre de raíces de árboles y, aparte de su aroma fétido, emite calor, unas características que le sirven para atraer insectos polinizadores.

Lamentablemente, la Rafflesia arnoldii está al borde de la extinción, por lo que ha sido declarada como especie protegida.

El queso Vieux Boulogne

Queso Vieux Boulogne.

El Vieux Boulogne es uno de los quesos más malolientes del mundo. Un científico incluso analizó su aroma a través de un dispositivo electrónico que detecta enfermedades y la prueba dio positivo en infecciones urinarias y tuberculosis.

Algunos describen la peste de este queso como el olor de las vacas por detrás.

Oso hormiguero menor

Ejemplar de oso hormiguero es visto en la Isla Barro Colorado en Panamá.

Este ‘ranking’ termina con el oso hormiguero menor, un animal originario de América del Sur.

El estudio señala que su olor es de cinco a siete más apestoso que el de la tristemente famosa mofeta. El animal usa su pestilente olor para defenderse de sus depredadores.

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