El ser humano busca extender guerras al espacio. Quizá el próximo conflicto militar entre las dos mayores potencias mundiales, Estados Unidos y Rusia no tenga lugar en la Tierra.

El ser humano busca extender guerras al espacio. Quizá el próximo conflicto militar entre las dos mayores potencias mundiales, Estados Unidos y Rusia no tenga lugar en la Tierra.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, dio a conocer el jueves un plan ambicioso de su país: la fundación de una Fuerza Espacial para el 2020. Así y durante un acto oficial celebrado en el Pentágono (Departamento de Defensa de Estados Unidos), Pence confirmó oficialmente la creación de la sexta rama del Ejército.

La iniciativa fue lanzada por primera vez en marzo por el presidente Donald Trump, quien reiteró a principios del pasado mayo que estaba pensando “seriamente” sobre el tema. Ahora, su Administración pedirá al Congreso asignar 8.000 millones de dólares en los próximos cinco años para concluir el proyecto.

¿Por qué una Fuerza Espacial?

Pence explicó que la Fuerza Espacial servirá para garantizar la seguridad en el cosmos, “lo que en su momento fue pacífico”, pero “ahora está lleno de gente y de confrontación”.

“Ha llegado el momento de escribir el próximo gran capítulo de la historia de nuestras Fuerzas Armadas, de prepararse para el próximo campo de batalla adonde se convocará a los mejores y más valientes estadounidenses para disuadir y vencer una nueva generación de amenazas a nuestra gente, a nuestra nación”, argumentó.

El vicepresidente puso como ejemplo el disparo en 2007 de un misil por parte de China para destruir un propio antiguo satélite meteorológico, así como el desarrollo de un láser capaz de bloquear a las infraestructuras espaciales por parte de Rusia.

“China y Rusia han estado llevando a cabo actividades altamente sofisticadas en órbita que podrían permitirles maniobrar sus satélites muy cerca de los nuestros, presentando peligros sin precedentes para nuestros sistemas espaciales”, precisó.

El secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, presente en el acto, ratificó las palabras de Pence haciendo hincapié en la necesidad de reforzar la “capacidad disuasoria” de Washington en el espacio.

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El esquema del plan

La idea está compuesta por cinco pilares; avanzar en la tecnología espacial y en los principios definidos en el marco de la Estrategia de Defensa Nacional de Trump, la fundación del Comando del Espacio, que posteriormente se encargará de dirigir la Fuerza Espacial, convocar “a los mejores y más valientes estadounidenses para disuadir y vencer una nueva generación de amenaza”, la creación de una Agencia Espacial que realizará investigaciones y dotará al Pentágono de los recursos necesarios para poner en marcha la nueva misión y por último la designación de un subsecretario de Defensa para el Espacio cuyo deber será garantizar el cumplimiento de “los objetivos y los plazos” determinados.

Justo en paralelo al discurso de Pence, el Departamento de Defensa emitió un informe dirigido al Congreso en el que habló de la necesidad de una nueva “fuerza con agresivas capacidades ofensivas, incluidos sistemas que podrían degradar, impedir, interrumpir, destruir y manipular las capacidades del adversario”.

Una propuesta ilegal

Antes que nada, hay que recordar que el proyecto viola el Tratado del Espacio Exterior de 1967, del que forma parte Estados Unidos. El tratado prohíbe el despliegue de armas de destrucción masiva en el espacio y que sólo permite el uso de la Luna y de otros cuerpos celestes para propósitos pacíficos.

Las reacciones

Después de que Pence presentó el plan, Trump celebró la propuesta diciendo en Twitter “¡Fuerza Espacial hasta el final!”.

Sin embargo, muchos demócratas ridiculizaron este plan “costoso” que podría poner en peligro otras prioridades.

Para el prominente senador Bernie Sanders “tal vez, solo tal vez, deberíamos asegurarnos de que nuestra gente no muera porque carece de seguro de salud antes de comenzar a gastar miles de millones para militarizar el espacio exterior”.

Otro senador, Brian Schatz, sostuvo que el sueño de crear una Fuerza Espacial no se convertirá en realidad. En su opinión, muchos de los republicanos se oponen también a esta idea “tonta”, pero no se atreven a decirlo a Trump.

“Es peligroso tener un líder al que no se le puede hacer desistir de ideas locas”, añadió.

El exastronauta y capitán retirado de la Armada estadounidense Mark Kelly tachó la medida de “redundante” y un derroche de dinero.

“Existe una amenaza allá afuera, pero hoy está siendo manejada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos. No tiene sentido construir otro nivel completo de burocracia en un Departamento de Defensa increíblemente burocrático”, dijo Kelly a MSNBC.

En las redes sociales se burlaron también de la iniciativa comparándola con películas de ciencia ficción como “Star Wars”, aunque algunos llamaron a tomar en serio el tema y advirtieron sobre una posible “carrera de armas espaciales”.

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