El Reino Unido anunciará oficialmente esta semana sobre su trabajo en un sistema de navegación por satélite que rivaliza con Galileo, el programa satelital de la Unión Europea (UE).

El Reino Unido anunciará oficialmente esta semana sobre su trabajo en un sistema de navegación por satélite que rivaliza con Galileo, el programa satelital de la Unión Europea (UE).

Londres va a comenzar a trabajar en su propio sistema de navegación por satélite ya que después de la aplicación del Brexit (la salida del Reino Unido de la UE), el país dejará de recibir información sensible del proyecto Galileo, según Reuters.

“Al parecer, la Comisión Europea ha comenzado a excluir al Reino Unido, y a sus empresas, de este proyecto, que se anunció en 2003 y que se espera que esté en pleno funcionamiento dentro de dos años. Según los expertos, el coste que tendrá que asumir Reino Unido para competir con este proyecto rondaría los 3.000 millones de dólares”, agregó la fuente.

Para poner en marcha el proyecto, el ministro británico de Finanzas, Philip Hammond, aprobó 100 millones de libras.

Advierten sobre ruptura de Reino Unido si no hay acuerdo del “Brexit”

El Reino Unido puede seguir utilizando la señal abierta de Galileo en el futuro, pero su Ejército podría ser excluido de la versión encriptada cuando el proyecto europeo entre en pleno funcionamiento, según funcionarios del bloque europeo.

El proyecto Galileo fue diseñado por la UE para competir con el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) de Estados Unidos.

El anuncio se produjo en momentos que el gobierno británico y la UE están llevando a cabo negociaciones complicadas sobre el Brexit, un divorcio que podría tener graves consecuencias para las dos partes.

El ministro británico para la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), Dominic Raab, pidió hace días a empresas y organizaciones que se preparen para la posibilidad de un Brexit sin consenso en medio de los enfrentamientos con la Unión Europea.

Londres y la UE están negociado los términos del divorcio, que se materializará a fines de marzo de 2019, aunque hay una gran incertidumbre sobre si ambas partes podrán ponerse de acuerdo para octubre -la meta que se han fijado-, especialmente por los problemas que plantea la frontera entre las dos Irlandas.

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