¿Los intereses económicos o los derechos humanos?, ahí está el dilema de España, que por el momento ha optado por la primera opción.

¿Los intereses económicos o los derechos humanos?, ahí está el dilema de España, que por el momento ha optado por la primera opción.

Todo comenzó el día 4 de septiembre. La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, anunció la paralización de un contrato de venta de armamento a Arabia Saudí. En concreto, se trata de un total de 400 bombas de precisión láser del Ejército de Tierra.

Robles tomó la medida ante el temor de que las bombas sean utilizadas en la guerra contra Yemen, después de que 41 niños murieran el pasado agosto en un bombardeo saudí contra un bus escolar en la provincia yemení de Saada.

Sánchez desautoriza a su ministra

En un gesto sorprendente, el presidente del gobierno español desautorizó a su ministra e interviniendo personalmente en el asunto revalidó el pacto con Riad. Pedro Sánchez no ocultó su enojo hacia Robles.

“Cuando la ministra toma esa decisión, lo que no ve es el impacto que puede tener en una serie de contratos y una relación económica y comercial con un tercer país, en este caso Arabia Saudí, que afecta a la Presidencia del Gobierno”, censuró Sánchez.

A continuación, Robles no vio otro remedio que dar por el cerrado el caso y expresar su satisfacción con la decisión del Ejecutivo.

España cede a las presiones de la monarquía

Cuando la ministra española canceló el acuerdo con Riad, este último recurrió a su estrategia normal y amenazó con romper el acuerdo de la construcción de cinco corbetas para la Armada saudí con un presupuesto de 1.800 millones que garantiza durante varios años carga de trabajo para los astilleros de Cádiz.

La advertencia de los Al Saud preocupó a los sindicatos del astillero en Cádiz, que protestaron y exigieron la dimisión de Robles para asegurar la carga de trabajo, que garantiza empleos para 6.000 personas hasta 2022 en una de las provincias con más paro de toda España.

Según los medios españoles, Riad llegó a amenazar a la Moncloa que el cese de la venta de armas podría peligrar también los multimillonarios negocios de las empresas españolas en Arabia Saudí.

La medida recordó muchos otros ejemplos de la rendición de la comunidad internacional ante el dinero saudí, entre ellos, la retirada de la monarquía de la lista negra sobre Niños y Conflicto Armado por la muerte de cientos de niños en su campaña de bombardeos en Yemen. El entonces secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sacó al país árabe de la lista después de que este amenazara con cortar su ayuda financiera al organismo internacional.

España abre la puerta a volver a vender corbetas a Arabia Saudí

Arabia Saudí, el tercer cliente de armamentos españoles

El diario El País destacó el incremento de la venta de armas españolas a Arabia Saudí y responsabilizó a la Administración del expresidente del gobierno español Mariano Rajoy por el trato de las 400 bombas.

“España batió un récord en la venta de armamento a Arabia Saudí el año en que estalló la guerra de Yemen. Los datos oficiales reflejan que 2015, el ejercicio en que se firmó también la polémica venta de 400 bombas que finalmente se entregarán a Riad, registró operaciones mucho más jugosas con la monarquía saudí. Las exportaciones a ese país representaron un 14% del total y prácticamente duplicaron (crecieron un 86%) las cifras de 2014”, explicó la fuente.

“Cómplice de crímenes de guerra en Yemen”

El principal socio parlamentario de Sánchez, Unidos Podemos, así como Esquerra Republicana (ERC) instaron al gobierno a explicar en el Pleno del Congreso la razón de la continuación de la venta de armas a Arabia Saudí.

“Si el PSOE se mantiene en esa posición lo que hará es demostrarnos que no hay principios ni ideología y que todo es una absoluta porquería”, opinó el portavoz parlamentario de ERC, Joan Tardà.

“No se venden armas a países que violan derechos humanos”, pidió, a su vez, la portavoz interina de Izquierda Unida en el Congreso, Eva García Sempere.

Por su parte, las organizaciones pro derechos humanos internacionales arremetieron contra España por alimentar el derramamiento de sangre en Yemen.

Amnistía Internacional señaló que la amplia lista de crímenes cometidos en la guerra devastadora en Yemen ha dejado claro que no hay pretextos para dar continuidad a la venta de armas al país petrolero.

“Tras más de tres años de devastadora guerra civil en Yemen, con miles de muertes de civiles y una lista de claros crímenes de guerra que no deja de crecer, no hay excusa posible para que España, o cualquier otro país, siga armando a la coalición dirigida por Arabia Saudí”, precisó el director adjunto del Programa de Asuntos Globales de la organización, Steve Cockburn.

“Pedimos a España que sea un ejemplo para otros países y ponga fin a este vergonzoso capítulo de su historia. (…) El Gobierno debe dejar de autorizar exportaciones de armas a Arabia Saudí si no quiere arriesgarse a ser cómplice de crímenes de guerra”, añadió.

Entre los países europeos, solo Holanda, Bélgica, Suecia y, desde principios de 2018, Alemania han restringido sus ventas de armamentos a Arabia Saudí.

La Comisión Europea (CE) adoptó el martes una postura a favor de España y Arabia Saudí al estimar que se trata de un asunto “bilateral” que no entra en la política comercial comunitaria.

Todo indica la necesidad de más presiones y pasos prácticos por parte de la comunidad internacional para frenar las aventuras militares de la monarquía saudí en su vecino del sur, algo que no sucederá mientras la mayoría de los países sigan prefiriendo sus provechos económicos.

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