El Parlamento iraquí designó como nuevo presidente al kurdo Barham Saleh, que, a su vez, eligió al chií Adel Abdelmahdi como primer ministro encargándolo de desbloquear la formación de un nuevo gobierno tras las elecciones de mayo pasado.

El Parlamento de Irak designó como nuevo presidente al kurdo Barham Saleh, que, a su vez, eligió al chií Adel Abdelmahdi como primer ministro encargándolo de desbloquear la formación de un nuevo gobierno tras las elecciones de mayo pasado.

El político kurdo de 58 años, afiliado a la Unión Patriótica del Kurdistán,  fue investido en su nuevo cargo ganando el voto de 219 de los 301 diputados presentes, según Aljazeera.

Después de jurar su cargo, Saleh prometió esforzarse para salvaguardar “la unidad de Irak y su independencia”.

“El Parlamento pudo, en colaboración con el presidente de la Cámara y sus miembros, poner fin a un dilema político que estuvo a punto de llevar al país a lo desconocido”, destacó.

Pocas horas después, el nuevo presidente nombró a Adel Abdelmahdi como primer ministro. Ahora, Abdelmahdi tiene un plazo de 30 días para formar el nuevo gabinete.

Abdelmahdi, que fue vicepresidente entre 2005 y 2011 y ha sido ministro de Petróleo y Finanzas, ha contado con el apoyo de las coaliciones más votadas en los comicios de mayo.

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Después del derrocamiento del exdictador iraquí Saddam Husein en 2003, las fuerzas políticas acordaron reservar el puesto del presidente para los kurdos, el del presidente del Parlamento para los suníes y el más importante, el de la jefatura del Ejecutivo para los chiíes, que conforman la mayoría de la población del país.

Los esfuerzos para la formación de un nuevo gobierno habían llegado a un callejón sin salida por las diferencias entre las facciones políticas, así como por las denuncias sobre un supuesto fraude electoral.

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