El festival de Kumbh Mela, en La India, atrae a millones de hindúes que se bañan en el río Ganges, al que consideran como el más sagrado, con el fin de limpiar los pecados y salvar el alma. El evento se celebra cada 12 años.

El festival de Kumbh Mela, en La India, atrae a millones de hindúes que se bañan en el río Ganges, al que consideran como el más sagrado, con el fin de limpiar los pecados y salvar el alma. El evento se celebra cada 12 años.

Hay otros festivales en el mundo a los que asisten millones de personas, como la peregrinación anual (Hach) a la sagrada ciudad saudí de La Meca, donde nació el profeta del Islam, Mohammad.

Pero, no hay duda que la congregación humana más grande del mundo, que se produce anualmente, tiene lugar en la ciudad iraquí de Karbala.

Ahí se reúnen cada año hasta 20 millones de musulmanes y no musulmanes en la cita de Arbaín, que marca el final de los 40 días de duelo por la muerte del Imam Husein, el tercer imam de los chiíes y nieto del profeta del Islam.

Durante unas tres décadas y bajo el mandato del exdictador Saddam Husein, estaba prohibida la celebración de Arbaín públicamente en Irak.

Rumbo a Karbala

Muchos de los peregrinos llegan a Karbala, donde se encuentra el mausoleo del Imam Husein, después de haber recorrido cientos de kilómetros a pie. En su andadura, los files recuerdan el sufrimiento del nieto del profeta del Islam. Aunque la mayoría de los peregrinos proceden de los países musulmanes, hay también miles de personas que cada año se dirigen hacia Karbala desde otros países del mundo, incluidos los occidentales.

El festival de Kumbh Mela, en La India, atrae a millones de hindúes que se bañan en el río Ganges, al que consideran como el más sagrado, con el fin de limpiar los pecados y salvar el alma. El evento se celebra cada 12 años.

En el camino hacia el mausoleo, los penitentes marchan al paso de los tambores. Hay decenas de carpas que proporcionan comida, agua, té y servicios sanitarios para la multitud de fieles.

El festival de Kumbh Mela, en La India, atrae a millones de hindúes que se bañan en el río Ganges, al que consideran como el más sagrado, con el fin de limpiar los pecados y salvar el alma. El evento se celebra cada 12 años.

Y al llegar a su destino, participan en procesiones de duelo en las que se golpean el pecho o se flagelan con pequeños látigos la espalda, para mostrar su dolo.

En Arbaín, Karbala luce con blasones negros y verdes, y carteles en los que se lee “Ya Husein” y los nombres de los familiares del imán, en ceremonias similares a las de la Ashura, que se conmemoró el pasado noviembre y que recuerda el día de la muerte del imán.

En las mezquitas de muchos países, tanto islámicos como occidentales, se celebran ceremonias y se recitan elegías en recuerdo del Imam Husein y sus 72 acompañantes.

Arbaín, símbolo de la unidad y resistencia

El Imam Husein y sus 72 compañeros cayeron mártires hace más de 14 siglos en Karbala a manos de las tropas del segundo califa Omeya, Yazid Ibn Muawiyah, en una batalla desigual en la que, el califa recurrió a artimañas (dejando al Imam Husein y sus seguidores pasar hambre y sed), con una fuerza muy superior de 30.000 hombres y mató a todo el grupo, incluidos los niños, entre los que se encontraba el hijo del tercer imam chií, de seis meses.

El día de Arbaín reúne a millones de musulmanes chiíes y suníes. En Karbala, los fieles de las dos ramas del Islam realizan codo a codo los rituales y lloran por el martirio de una persona que se transcurridos más de 1.400 años se ha convertido en un ícono de la resistencia ante la injusticia.

Para los fieles, Arbaín rememora la resistencia de un hombre que luchó hasta la última gota de la sangre contra la injusticia y simboliza la eterna victoria de la verdad ante la hipocresía.

No les importan los obstáculos

Hasta su llegada al mausoleo de Imam Husein, los peregrinos enfrentan muchos obstáculos. El camino muy largo y el calor son los más fáciles.

El festival de Kumbh Mela, en La India, atrae a millones de hindúes que se bañan en el río Ganges, al que consideran como el más sagrado, con el fin de limpiar los pecados y salvar el alma. El evento se celebra cada 12 años.

Aunque el grupo terrorista ISIS (Daesh, en árabe) ha sido derrotado en Irak, todavía hay temores de que células durmientes de este grupo realicen ataques. Pese a todo, el amor y la fe dan la firmeza a millones de personas para congregarse en un lugar santo. Tanto el recuerdo del Imam Husein como su legado siguen siendo inmortales.

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