Donald Trump sufrió el mismo destino de sus antecesores Barack Obama y George W. Bush en medio de su primer mandato. Las elecciones intermedias del martes cambiaron el equilibrio de poderes en Washington a favor de los demócratas. Durante dos años, el inquilino de la Casa Blanca se había acostumbrado a tener la última palabra, pero las cosas ya han cambiado.

Donald Trump sufrió el mismo destino de sus antecesores Barack Obama y George W. Bush en medio de su primer mandato. Las elecciones intermedias del martes cambiaron el equilibrio de poderes en Washington a favor de los demócratas. Durante dos años, el inquilino de la Casa Blanca se había acostumbrado a tener la última palabra, pero las cosas ya han cambiado.

Lo que perdió Trump el martes

  1. La Cámara de Representantes

Aunque los resultados de los “midterms” no pueden interpretarse como una victoria aplastante para los demócratas, pero sí que una derrota para sus rivales republicanos.

Al conseguir más de la mitad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes, los demócratas recuperaron, después de 8 años, la mayoría en la Cámara Baja y desbancaron a al menos 17 republicanos.

  1. Las elecciones a gobernadores

El partido de Trump también perdió las elecciones a gobernadores cuando los demócratas recuperaron siete gobernaciones. Lo que llamó la atención fue la derrota de los republicanos en Kansas, uno de los estados más conservadores del país en el que el partido siempre había ganado durante más de una década. Mientras, los demócratas fueron castigados por los votantes en el estado de Florida.

EEUU: Los demócratas ya podrán entorpecer el mandato de Trump

¿Qué significan las cifras?

  1. Agenda legsilativa de Trump

En sus primeros dos años de mandato, Trump dictaba sus iniciativas legislativas contando con la mayoría que mantenía su partido en los dos hemiciclos del Congreso. A partir de ahora, el presidente conocido por todo el mundo como una persona aferrada al unilateralismo, tiene que negociar con los demócratas.

La líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, explicó el miércoles por qué su facción política se sentía tan feliz después de las elecciones:

“El mayor ganador de ayer fue la atención médica para los estadounidenses, para personas mayores y familias estadounidenses trabajadoras. La atención médica estaba en la papeleta y ganó”, precisó Pelosi.

Sí, los demócratas ya pueden salvar la reforma sanitaria del expresidente Barack Obama (Obamacare), uno de los legados del exmandatario demócrata que quería destruir Trump. Cuando este último tenía bajo su control tanto la Cámara Baja como el Senado, enfrentó la resistencia de hasta los republicanos para derogar el Obamacare, pues ahora ya parece imposible hacerlo.

La construcción de un muro en las fronteras de Estados Unidos con México, una de las promesas principales de Trump durante su campaña electoral de 2016, también parece haber quedado en jaque. El presidente necesita el aval del Congreso sobre los costos multimillonarios del plan. Pese a todo, no se descarta que Trump pueda llegar a un consenso con los demócratas al respecto, por supuesto, a cambio de dar concesiones a la oposición.

Asimismo, el avance de los demócratas en el Congreso ha puesto en entredicho las reformas migratorias de Trump, cuya base es reducir la entrada de los solicitantes de asilo a Estados Unidos a través de restricciones como la eliminación de la lotería de visas, aunque en esta caso hay también la posibilidad de un acuerdo entre los dos partidos dado que los demócratas insisten en mantener vivo el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en ingles) que ofrece protección a los jóvenes inmigrantes que llegaron a Estados Unidos siendo menores de edad.

  1. Destitución política

En su primer discurso después de las elecciones, Trump condicionó su cooperación con los demócratas a que renuncien a sus intenciones de investigar sobre su gobierno y sus finanzas. El presidente está preocupado porque los demócratas tienen en la Cámara de Representantes los votos necesarios para su destitución política en caso de que el fiscal especial Robert Mueller en el informe que presentará en el futuro ratifique la colusión entre Rusia y la campaña presidencial de Trump en 2016. Sin embargo, el proceso se trasladará posteriormente al Senado, donde la mayoría republicana evitará, sin duda, el impeachment.

Las expectativas de reelección

Trump buscará definitivamente su reelección en 2020. A pesar de que su partido cedió la Cámara de Representantes a los demócratas, el polémico presidente aún tiene la esperanza de quedarse en el poder. De hecho, para un “showman” demagogo como Trump la pérdida de la Cámara Baja podría convertirse en una excusa para justificar los problemas del país, echar la culpa a los demócratas y así convencer a los votantes que necesita otros cuatros años para poner en marcha sus proyectos. Se espera que a partir de junio, cuando se establecerá la nueva Cámara de Representantes, el magnate comience sus ataques contra los demócratas acusándoles de entorpecer su mandato.

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