Al menos 44 muertos, 228 desaparecidos, 45.000 hectáreas arrasadas y cerca de 7.100 casas destruidas. California vive el incendio más devastador de su historia y el fuego parece no dar tregua.

Al menos 44 muertos, 228 desaparecidos, 45.000 hectáreas arrasadas y cerca de 7.100 casas destruidas. California vive el incendio más devastador de su historia y el fuego parece no dar tregua. El foco principal -denominado “Camp Fire”- sigue activo ante la impotencia de los bomberos, que no logran contener las llamas.

El fuego ha avanzado con una intensidad errática, complicando la labor de los bomberos y sorprendiendo a muchos residentes. Algunas víctimas del incendio fueron encontradas en vehículos carbonizados que fueron alcanzados por muros de fuego mientras intentaban huir, al quedar atrapados en grandes atascos en la noche del jueves.

La agencia estatal de bomberos ha anunciado que el fuego solo está contenido en un 30%, y según sus previsiones no será hasta el 30 de noviembre cuando esté bajo control. Muestra de la virulencia del incendio son las siguientes imágenes, en las que varios hidroaviones tratan de sofocar las llamas que amenazan con tragarse una carretera de Simi Valley por la que los coches circulan bajo la sombra del espeso humo.

El “Camp Fire”, que ya es considerado como el incendio más mortífero y el más destructivo jamás registrado en California en términos de pérdidas de propiedades, ha consumido más de 7.100 casas y otras estructuras desde que comenzó el jueves en las inmediaciones de la sierra del condado de Butte, a unos 280 kilómetros al norte de San Francisco.

La mayor parte de la destrucción y pérdida de vidas ocurrió dentro y en torno a la localidad de Paradise, donde las llamas redujeron a cenizas y escombros la mayoría de los edificios en la noche del jueves, pocas horas después del inicio del incendio. Unas 52.000 personas siguen afectadas por las órdenes de evacuación, dijo el alguacil.

Solo la oficina del condado de Butte recibió más de 1.500 peticiones para comprobar el paradero de personas que no habían contactado con sus seres queridos

Según informa la agencia de noticias Reuters, citado por La Vanguardia, las autoridades se preparan para un aumento de la cifra de fallecidos ante el inminente paso de los equipos de rescate por la arrasada Paradise en busca de cuerpos. A los 13 equipos liderados por forenses que ya operan en la zona se sumarán 150 personas a lo largo de esta jornada.

El alguacil del condado de Butte, Kory Honea, indicó que también ha pedido tres morgues portátiles al Ejército, personal especializado y un número no especificado de unidades de perros detectores de cadáveres para asistir en la búsqueda de restos humanos. Tres grupos de antropólogos forenses fueron contactados también para colaborar en las operaciones, añadió.

Honea agregó que su oficina recibió peticiones para comprobar el paradero de más de 1.500 personas que no habían contactado con sus seres queridos. De esos casos, 231 personas han aparecido sanas y salvas, declaró.

La autoridades dijeron en la noche del lunes que hallaron los cuerpos de 13 víctimas más, incrementando la cifra de muertos desde los 29 informados durante el fin de semana. Los 42 fallecidos confirmados constituyen la mayor cifra histórica para un único incendio en California (los dos fallecidos restantes perecieron en el incendio de Woolsey) señaló Honea, superando por mucho el récord anterior de 29 vidas perdidas en 1933 en el incendio de Griffith Park en Los Ángeles.

Incendio en la Torre Trump de Nueva York (Vídeo)

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