En la última década, Estados Unidos y Rusia han llegado a la línea roja, sin pasarla. Las crisis de Siria, Ucrania y Georgia, entre otras, han llevado a las dos potencias mundiales a conflictos políticos y en algunos casos a enfrentarse militarmente en guerras subsidiarias.

En la última década, Estados Unidos y Rusia han llegado a la línea roja, sin pasarla. Las crisis de Siria, Ucrania y Georgia, entre otras, han llevado a las dos potencias mundiales a conflictos políticos y en algunos casos a enfrentarse militarmente en guerras subsidiarias. La decisión de EE.UU. de salir del tratado conocido como INF, sin embargo, podría convertirse en el detonante de una guerra directa entre ambos.

La importancia del INF

El 8 de diciembre de 1987 pasó a la historia. El entonces presidente de la antigua Unión Soviética (URSS) Mijaíl Gorbachov y su homólogo estadounidense Ronald Reagan firmaron un acuerdo que jugó un papel clave en alejar la sombra de la Guerra Fría.

Gracias al Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio o INF (por sus siglas en inglés), los dos países destruyeron 2.600 misiles hasta 1991, año en el que la URSS colapsó y fue disuelta formalmente.

El Departamento de Estado de EE.UU. destacó que “el régimen de verificación del Tratado era el más detallado y severo de la historia de control de armamento nuclear, diseñado para eliminar todos los sistemas INF declarados en tres años desde la entrada en vigor y para asegurar el cumplimiento de la prohibición total de la posesión y uso de estos misiles”.

El pacto no solo ayudó a crear un mundo más seguro (sobre todo marcó un hito para la seguridad de Europa, donde ambas potencias habían desplegado su arsenal de este tipo), sino también a bajar las tensiones entre los dos enemigos tradicionales.

De acuerdo con el centro de reflexión Consejo de Relaciones Exteriores, el INF es el único acuerdo de entre los firmados entre Washington y Moscú durante la Guerra Fría que permanece en vigor.

EEUU hace saltar las alarmas

El pasado octubre, el presidente estadounidense preocupó al mundo al anunciar su decisión de poner fin al tratado y acusar a Rusia de no respetar el mismo.

“Rusia ha violado el acuerdo. Lo han estado violando durante muchos años y no sé por qué el (ex) presidente (Barack) Obama no negoció ni se retiró”, dijo Donald Trump, que durante solo dos años de su mandato ha sacado a Estados Unidos de un plumazo de varios pactos internacionales, como el de cambio climático de París y el nuclear con Irán.

La Casa Blanca y su aliado, la OTAN, acusan a Rusia de desarrollar un nuevo misil de mediano alcance, llamado Novator 9M729, que, a su juicio, viola el INF.

A principios de diciembre, la OTAN respaldó la versión de Trump, aunque le pidió no cerrar la puerta del diálogo y dar otra oportunidad a Rusia ya que “el INF ha sido crucial para garantizar la seguridad durante más de 30 años”.

“Rusia ha desarrollado y desplegado un sistema de misiles, el 9M729, que viola el Tratado INF y plantea riesgos significativos para la seguridad euroatlántica. Apoyamos firmemente la conclusión de los Estados Unidos de que Rusia incumple gravemente sus obligaciones”, rezaba un comunicado conjunto de los 29 al término de una reunión de ministros de Exteriores de la alianza.

En la misma reunión, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, dio un ultimátum de 60 días a Moscú para que “vuelva a un cumplimiento total y verificable”, si no, el acuerdo, “no sobrevivirá”, en palabras del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

Suenan tambores de guerra

Rusia, dispuesta a apretar el gatillo

Rusia, amén de rechazar las acusaciones de Estados Unidos, ha dejado claro que si Washington abandona el INF, los países europeos que albergan misiles estadounidenses se convertirían en blancos de ataques rusos.

“Siendo militares profesionales deberían entender que no solo el territorio estadounidense si no también los países que albergan sistemas de misiles de mediano y corto alcance de Estados Unidos se convertirán en blancos de Rusia”, advirtió a principios del pasado diciembre el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Valery Gerasimov, en una reunión con agregados militares de diferentes países.

En las declaraciones más recientes sobre el tema, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, advirtió que la seguridad de los países europeos se pondría en peligro si se despliegan misiles prohibidos por el INF en sus territorios.

Carrera armamentística

Lo que nadie pone en duda es que la retirada de Estados Unidos del tratado desataría una nueva carrera armamentística, algo que confirmó el presidente ruso.

“Si todo esto se desmonta no quedará nada de las limitaciones a la carrera de armamentos. No quedará nada más que la carrera de armamentos. Y si (EE.UU.) sale del INF y los misiles son colocados en Europa, naturalmente responderemos de forma especular”, alertó Vladimir Putin en octubre.

El gasto militar de EEUU

Actualmente, el mundo está experimentando una gran carrera armamentística entre las potencias mundiales, aunque el caso de Estados Unidos es muy diferente a los de otras.

El gasto militar estadounidense sigue siendo tres veces superior al de China, el segundo país de la lista, y casi nueve veces superior al de Rusia, el tercero. Lo llamativo es que Washington gasta más en defensa que los ocho siguientes países de la lista juntos, y cuenta con el arsenal nuclear más sofisticado del mundo.

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