Mohamad Reza Pahlavi llegó al poder en 1941. Su padre, Reza Sha, fue obligado a abdicar bajo las presiones de los ocupantes británicos del país y por sus filiaciones nazis.

Mohamad Reza Pahlavi llegó al poder en 1941. Su padre, Reza Sha, fue obligado a abdicar bajo las presiones de los ocupantes británicos del país y por sus filiaciones nazis.

Las riendas del Irán quedaban en manos de Pahlavi hasta 1979, cuando abandonó el país un año después de multitudinarias marchas que fueron reprimidas violentamente y que condujeron a la victoria de la Revolución Islámica.

Régimen autocrático

Una de las principales causas del descontento hacia el sha era su poder absoluto. Mohamad Reza Pahlavi asumió el trono sin elecciones. Los iraníes ya estaban hartos de las dinastías que determinaban el destino del país durante más de 2 mil años.

El sha designaba al primer ministro, tenía la autoridad de disolver el Parlamento y comandaba las Fuerzas Armadas. La oposición enfrentaba mano de hierro del régimen si se atrevía a criticar y los presos políticos sufrían tortura o incluso muerte.

En una entrevista en 1974, el rey llegó a decir que tiene “una misión que viene de Dios, una orden divina”. Pero, menos de 4 años después, su imagen fue empañada totalmente por el asesinato de miles de manifestantes.

“Las mil y una noches”

Entre el 12 al 16 de octubre de 1971 y bajo la excusa de conmemorar el 2500 aniversario de la fundación del Imperio Persa, Pahlavi, cuyo régimen gozaba del drástico aumento del precio del petróleo, ordenó la celebración de la fiesta más extravagante de la historia moderna.

La fiesta, que fue calificada por muchos medios como las leyendas de “Las mil y una noches”, le costó a Irán 300 millones de dólares estadounidenses y provocó amplias críticas contra la monarquía dentro y fuera del país.

Al evento fueron invitados muchos extranjeros, entre ellos la mayor parte de las coronas reinantes del mundo. El afán de grandeza del sha lo llevó a construir una ciudadela en el entorno de las ruinas arqueológicas de Persépolis, la antigua capital de Persia.

A eso hay que añadir la ceremonia de su coronación como el “Rey de los reyes” en 1967 y las fiestas de sus tres matrimonios. La Familia Real se envolvió en joyas, órdenes de caballería y distinciones honoríficas, títulos y tratamientos, palacios y grandes celebraciones, lo que echó leña al fuego de la ira de los iraníes, cuya mayoría parte vivía en pobreza.

Reformas impopulares

Mohamad Reza Pahlavi puso en marcha en enero de 1963 la llamada “Revolución blanca”, una serie de reformas para modernizar social y económicamente al país. El demasiado rápido proceso de modernización su oposición con los valores islámicos generó una reacción negativa en la sociedad.

La corrupción enraizada en la Familia Real y en el régimen gobernante fue otro elemento que se sumó a los mencionados y dio lugar a una alianza entre los islámicos, universitarios inspirados por la izquierda, obreros, republicanos, liberales y laicos en Irán.

Negro destino del “rey de los reyes”

El triunfo de la Revolución acabó no solo con la monarquía en Irán, sino también con la Familia Real. El rey tenía cinco hijos, una de su primera esposa (Fawzia, sobrina del rey egipcio Faruq) y cuatro de su última y tercera esposa (Farah Diba). Mohamad Reza se divorció de Soraya, con quien contrajo su segundo matrimonio porque ella era estéril.

En 2001, la princesa Leila perdió la vida en un hotel en París, capital francesa, por una dosis de barbitúricos y en 2011 se suicidó Ali Reza Pahlavi a los 44 años.

“El lujo y los millones de dólares que poseían, presuntamente desviados de los recursos iraníes, no consiguieron ayudarles a superar su sentimiento de profundo desarraigo”, según un artículo publicado en La Vanguardia.

FOTOS: Los iraníes celebran 40.º aniversario de Revolución Islámica

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