Los soldados de Israel irrumpen en casa de una familia palestina y golpean al padre quien estaba recostado ya que había perdido la vista, dedos y riñones por la diabetes.

Los soldados de Israel irrumpen en casa de una familia palestina y golpean al padre quien estaba recostado ya que había perdido la vista, dedos y riñones por la diabetes.

Debido a la enfermedad el hombre, identificado como Munzer Mizhar de 47 años, se encuentra tan débil que no es capaz de realizar las tareas personales sin la ayuda de los demás. Esta realidad, sin embargo, no impidió a los soldados israelíes para que le golpearan brutalmente, según publicó ayer jueves el diario local Haaretz.

Según explicó la esposa al medio israelí, los soldados rompieron la puerta de la casa por la noche, avanzaron hacia la cama y empezaron a golpear el hombre sin decir ni una palabra. Nada ayudó, ni los gritos de sus hijos y su esposa, diciendo que estaba ciego e incapacitado.

Las fuerzas israelíes le dieron muchos puñetazos en la cara y los hombros, en particular. Los moretones, según el diario, aún están visibles, luego de casi una semana que transcurre del ataque, que tuvo lugar la madrugada del pasado 20 de febrero, en la localidad cisjordana de Dawha.

Haaretz agregó que los soldados abandonaron la zona unos 20 minutos después sin haber registrado la casa ni ofrecido una atención médica a Munzer, quien, citado por el diario, dijo que “la peor cosa para un ciego es no saber cuándo vendría el próximo puñetazo”.

Preguntada por la razón de todo eso, la hermana de la víctima respondió que es el pan de cada día. “Ellos nos golpean a todos. La ocupación nos golpea a todos. Estamos bajo la ocupación. No es la primera vez que golpean a una persona sin razones y no será la última. Lo que sí es nuevo es que ellos golpearon a una persona ciega”, lamentó su hermana Maysoun.

Musa Abu Hashhash, un investigador de la organización Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, B’Tselem, denunció que el incidente “es el más impactante caso que jamás ha documentado”.

Desde su fundación el 14 de mayo de 1948, Tel Aviv ha cometido un ‎sinfín de crímenes contra los palestinos, entre ellos matanzas, detenciones y desalojamientos forzosos.

La Comisión de Asuntos de Prisioneros y Exprisioneros Palestinos publicó en diciembre pasado que las fuerzas israelíes detuvieron, durante el año 2018, a unos 6500 palestinos en la ocupada Cisjordania y la Franja de Gaza.

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