En una carta al Congreso, Pompeo explicó que necesitaba $500 millones para “responder a la crisis” o “apoyar la transición democrática” en Venezuela.

En una carta al Congreso, el secretario de Estado, Mike Pompeo, explicó que su Departamento necesitaba de “los recursos apropiados” para alcanzar los objetivos centrales de su política exterior, y que por ello el Poder Ejecutivo debía reservar para sí la habilidad de transferir $500 millones de otros fondos para “responder a la crisis” o “apoyar la transición democrática” en Venezuela.

El presidente estadounidense, Donald Trump, presentó al Congreso una propuesta de presupuesto en la que se solicita recortes para las ayudas a Latinoamérica, pero requiere que el Departamento de Estado tenga acceso a un fondo de 500 millones de dólares para sus políticas intervencionistas contra el Gobierno de Venezuela.

Trump delineó su borrador de presupuesto para el año fiscal 2020 (FY20), el cual corresponde a las metas de la administración entre octubre de 2019 y septiembre de 2020.

En una carta al Capitolio, el secretario de Estado, Mike Pompeo, explicó que su Departamento necesitaba de “los recursos apropiados” para alcanzar los objetivos centrales de su política exterior, y que por ello el Poder Ejecutivo debía reservar para sí la habilidad de transferir 500 millones de dólares de otros fondos para “responder a la crisis” o “apoyar la transición democrática” en Venezuela.

La Casa Blanca volvió a arremeter este martes contra Venezuela, al anunciar que en los próximos días se darán a conocer sanciones adicionales muy significativas.
Las declaraciones al respecto fueron del enviado especial de Washington para el país sudamericano, Elliott Abrams, reportó Prensa Latina.
Las nuevas restricciones, que se impondrían en los próximos días, incluirán a instituciones financieras, aunque no se dieron más detalles.

Entretanto, el Gobierno de Venezuela dio por terminadas las negociaciones con Estados Unidos sobre el establecimiento de oficinas de intereses tras la ruptura de los nexos diplomáticos y dio 72 horas a los funcionarios que quedan en el país para que abandonen Caracas.
Washington admitió que retiraría por completo a sus representantes, luego de que la cancillería venezolana convocara a su sede al diplomático James Story para notificarle la decisión del Gobierno venezolano de no extender la autorización para la permanencia en territorio nacional.
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