El viceministro de Exteriores ruso Serguéi Riabkov confirmó en declaraciones a Sputnik que se reunirá en Roma con el enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliot Abrams, entre otras cosas, para reafirmar que la intervención militar en el país caribeño es inadmisible.

El viceministro de Exteriores ruso Serguéi Riabkov confirmó en declaraciones a Sputnik que se reunirá en Roma con el enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliot Abrams, entre otras cosas, para reafirmar que la intervención militar en el país caribeño es inadmisible.

“Sí, habrá consultas, la fecha es el 19 de marzo, un día. Tenemos toda una serie de planteamientos para poner en conocimiento de la parte estadounidense, siendo el central que resultan inaceptables una intervención militar por parte de EE.UU., inadmisibles otras formas de presión sobre el gobierno legítimo en Caracas”, manifestó el vicecanciller.

Riabkov añadió que también planteará el tema de la presión que se ejerce sobre compañías rusas por mantener vínculos económicos con Venezuela.

Según el viceministro, Moscú seguirá cooperando con Caracas en el sector energético y en el de Defensa a pesar de la amenaza de sanciones.

“Hemos mantenido y seguiremos fomentando una cooperación normal, absolutamente natural, mutuamente ventajosa y legítima en diversos ámbitos, tales como energía, producción del petróleo, minería o cooperación técnica militar, que hemos ido desarrollando exitosamente a lo largo de varios años”, apuntó.

El diplomático resaltó que “las invectivas estadounidenses no van a pararnos, las sanciones por parte de EE.UU. son un fenómeno habitual”.

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La víspera, el Departamento de Estados de EE.UU. comunicó que Abrams se propone examinar con el vicecanciller ruso “el deterioro de la situación en Venezuela”, así como reunirse con funcionarios italianos, incluido Pietro Benassi, el asesor diplomático del primer ministro Giuseppe Conte.

Venezuela vive una crisis política que se agravó después de que el 23 de enero el jefe de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral de mayoría opositora, en desacato desde 2016), Juan Guaidó, se autoproclamó “presidente encargado” de la nación.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien asumió su segundo mandato el 10 de enero tras unas elecciones que la oposición boicoteó, calificó la declaración de Guaidó de intento de golpe de Estado y responsabilizó a EE.UU. de haberlo orquestado.

Guaidó fue reconocido de inmediato por EE.UU., al que le siguieron unos 50 países.

Rusia, China, Cuba, Bolivia, Irán y Turquía, entre otras naciones, siguen apoyando al Gobierno de Nicolás Maduro.

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