Alemania ha congelado seis meses más la exportación de armas alemanas a Arabia Saudí por el asesinato del periodista disidente Yamal Jashoggi.

Alemania ha congelado seis meses más la exportación de armas alemanas a Arabia Saudí por el asesinato del periodista disidente Yamal Jashoggi.

Los partidos de la coalición de Gobierno alemana llegaron anoche a un acuerdo para prolongar otros seis meses el embargo de armas a Arabia Saudí. Este fin de semana expiraba el plazo para que Berlín decidiera si sigue adelante con la moratoria impuesta tras el brutal asesinato del disidente Yamal Jashoggi el pasado octubre. Durante los próximos seis meses, el Gobierno no aprobará ningún nuevo contrato, según informó el portavoz el portavoz de la canciller, Angela Merkel. El veto alemán a Riad ha provocado enérgicas protestas en la UE, donde países como Francia o Reino Unido han acusado a Berlín de actuar por libre y de poner en peligro las inversiones de otros Estados miembros, según la agencia de noticias El País.

El pacto alcanzado tras varios días de división y polémica supone un triunfo para los socialdemócratas que se oponen a la exportación de armamento a Riad, al margen de las presiones europeas. Pero el acuerdo es a la vez una obra de ingeniería diplomática, dirigida también a calmar a los aliados europeos. Es un ejercicio de equilibrismo con el que Berlín trata de respetar las consideraciones morales y de respeto a los derechos humanos alemanas, sin fisurar aún más la maltrecha unidad europea.

Con ese fin, el Ejecutivo indicó que, para el caso de las partidas conjuntas europeas ya existentes, se prolongarán las autorizaciones en curso siempre que los Estados se comprometan a no entregar mercancía ya terminada a Arabia Saudí ni a los Emiratos Árabes Unidos por lo menos hasta diciembre de este año. Piden también que los europeos exijan a Riad que garantice que ninguna entrega de armas acabe siendo utilizada en la guerra de Yemen. La participación de Riad en el conflicto de Yemen es junto al asesinato de Jashoggi la razón por la que Berlín ha decidido no reanudar la venta de armamento.

Macron y Merkel se enfrentan por la venta de armas a Riad

Críticas de algunos socios comunitarios

Mientras, los europeos argumentan que hay miles de millones de euros en juego, incluida la venta por ejemplo de 48 Eurofighters Tyhoon. La embajadora francesa en Berlín, Anne-Marie Descotes, ha sido la última en verbalizar el malestar europeo. “Esta situación es insostenible”, ha escrito la diplomática en un documento de trabajo publicado en la gubernamental Academia federal para la política de Seguridad. “Las exportaciones basadas en reglas claras y predecibles son un requisito esencial para la supervivencia de la industria europea de Defensa”, argumentó la embajadora. La federación alemana de Industria ha manifestado semejantes preocupaciones.

El pasado octubre, la canciller alemana Angela Merkel anunció la suspensión de la venta de armas a Arabia Saudí tras los primeros indicios de la implicación del régimen de Riad en el brutal asesinato de Jashoggi en la embajada en Estambul. A la suspensión le siguió una llamada a los socios europeos a sumarse al boicoteo. Los esfuerzos de Berlín por lograr una posición europea común sobre el cese de exportaciones no se vieron secundados, sin embargo, por otros países de la UE.

Fuentes diplomáticas europeas explicaban en las últimas semanas que el veto alemán a las armas ha provocado un profundo descontento entre los socios de la Unión, que consideran que Berlín, pese a su retórica pro europea, ha actuado de forma unilateral, sin tener en cuenta los intereses económicos y estratégicos del resto de los Estados Miembros.

Desde un punto de vista de política interna, el acuerdo entre los conservadores, más sensibles a las críticas europeas y el SPD, contrario a cualquier cesión, supone un alivio para los socialdemócratas al permitirles salvar a la cara ante sus electores. La interrupción del embargo amenazaba con minar aún más la credibilidad de un partido en horas bajas y al que muchos de sus votantes tradicionales le acusan de se incapaz de distinguirse de los conservadores a los que les une la gran coalición de Gobierno. Andrea Nahles, la presidenta del SPD, había exigido con vehemencia en los últimos días la prolongación del embargo de armas a Riad. El dilema se pospone ahora durante al menos seis meses más, una vez superadas las elecciones europeas.

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