“Las fuerzas de la coalición arrasaron Raqqa, pero no pueden borrar la verdad”. Con esas palabras, Amnistía Internacional (AI) y Airwars reaccionaron al alto número de los civiles muertos en los ataques de la coalición dirigida por Estados Unidos en la ciudad siria de Raqqa, que muestra una pequeña parte de los crímenes cometidos por Occidente y sus aliados en la región.

“Las fuerzas de la coalición arrasaron Raqqa, pero no pueden borrar la verdad”. Con esas palabras, Amnistía Internacional (AI) y Airwars reaccionaron al alto número de los civiles muertos en los ataques de la coalición dirigida por Estados Unidos en la ciudad siria de Raqqa, que muestra una pequeña parte de los crímenes cometidos por Occidente y sus aliados en la región.

¿Qué dicen las estadísticas?

En agosto de 2014, una coalición, encabezada por Estados Unidos y compuesta por 74 países, comenzó operaciones militares en Siria e Irak, sin que haya contado con el aval de los gobiernos de esos países, bajo el pretexto de combatir el terrorismo.

Aunque decenas de países integran la coalición, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia han llevado a cabo la inmensa mayoría de las incursiones aéreas contra las dos naciones árabes.

La coalición ha admitido la muerte de unos 1300 civiles en los ataques que ha llevado a cabo durante alrededor de 5 años. Sin embargo, esta cifra está muy lejos de las que han anunciado varias organizaciones no gubernamentales, que monitorean la situación.

Airwars, una ONG con sede en Londres cuyos miembros son periodistas independientes, contabiliza e investiga los ataques aéreos en Irak y Siria. Tal y como confirman losúltimos datos proporcionados por la organización, hasta ahora han perdido la vida entre 7.756 y 12.579 civiles. Entre las víctimas mortales se encuentran entre 1632 y 2196 niños, así como entre 1057 y 1383 mujeres.

Por su parte, el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), cuya sede también está situada en Londres, anunció a finales del pasado marzo que al menos 4024 civiles habían muerto en los bombardeos de la coalición. El OSDH detalló que 1814 de las víctimas mortales, casi la mitad, eran mujeres y niños.

Raqqa, la mayor víctima de la coalición

La coalición mató a más de 1.600 civiles en la ciudad de Raqqa, en el norte de Siria, durante meses de bombardeos para liberarla del grupo terrorista ISIS (Daesh, en árabe), cientos más que la cifra que la coalición dice han fallecido desde 2014 en su campaña militar, según un informe conjunto de AI y Airwars, publicado el pasado 25 de abril.

“La investigación más exhaustiva que se ha realizado sobre las muertes de civiles en un conflicto moderno. Basado en dos años de investigación, ofrece un relato brutalmente vívido de la pérdida de más de 1.600 vidas civiles como consecuencia directa de miles de ataques aéreos estadounidenses, británicos y franceses y decenas de ataques de artillería estadounidenses, efectuados en la campaña militar de la coalición contra Raqqa de junio a octubre de 2017”, detalló el reporte.

La verdad de bombardeos de coalición sobre Raqqa: más de 1.600 civiles muertos

Otros crímenes de la coalición

Hay también informes que confirman el uso del fósforo blanco, una sustancia prohibida por las convenciones internacionales, por la coalición en Siria en varias ocasiones. Uno de los últimos casos se registró el pasado marzo, cuando las agencias anunciaron la muerte de varios civiles en los ataques contra zonas agrícolas de la localidad de Al Baghouz, ubicada en la región de Deir ez-Zor.

La inmunidad de EEUU

La primera potencia mundial no está dispuesta a rendir cuentas por la muerte de civiles en Siria e Irak, ni siquiera en el caso de 1300 víctimas mortales cuya responsabilidad ha admitido la coalición. La comunidad internacional tampoco presiona de manera adecuada a Estados Unidos para que ponga fin a sus atrocidades.

Amnistía Internacional recuerda que muchos de los casos documentados por la ONG merecen más investigación ya que podrían constituir “violaciones del derecho humanitario internacional”

“A pesar de hacer todo cuanto pueden, las ONG como Amnistía Internacional y Airwars no contarán jamás con los medios necesarios para investigar en toda su extensión los casos de personas civiles muertas y heridas en Raqqa. Las organizaciones instan a los miembros de la coalición dirigida por Estados Unidos a establecer un mecanismo independiente e imparcial para investigar con prontitud y de manera efectiva los informes de daños a civiles, incluidas las violaciones del derecho internacional humanitario, y hacer públicos los resultados”, rezó el comunicado de AI.

Hay pocas esperanzas que se haga justicia para las víctimas de las operaciones militares de la coalición liderada por Estados Unidos en Siria e Irak. A mediados del pasado abril, la Corte Penal Internacional (CPI), cedió ante las intimidaciones de Washington y dio marcha atrás de su decisión de investigar los supuestos crímenes cometidos por el país norteamericano en la guerra de Afganistán.

La medida fue adoptada ante las amenazas del secretario de Estado de Estados Unidos. Mike Pompeo había advertido el pasado 4 de abril que le iba a retirar o negar las visas al personal de la CPI que investigue acusaciones contra las fuerzas estadounidenses y posteriormente anunció la revocación de la visa de entrada al país a Fatou Bensouda, fiscal adjunta del organismo, por adelantar las investigaciones.

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