Justo un año después de la salida unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear, Irán anunció la reducción de sus compromisos, lo que considera como una “cirugía” para salvar el pacto. Por el contrario, Washington ve la medida como un “chantaje nuclear” a Europa.

Justo un año después de la salida unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear, Irán anunció la reducción de sus compromisos, lo que considera como una “cirugía” para salvar el pacto. Por el contrario, Washington ve la medida como un “chantaje nuclear” a Europa.

Llega la hora de la venganza

El 8 de mayo de 2018, el presidente estadounidense, Donald Trump, sacó, de un plumazo, a su país de un acuerdo multilateral y ratificado por el Consejo de Seguridad de la ONU, restando importancia a la plena oposición de la comunidad internacional. El inquilino de la Casa Blanca consideraba “horrible” el convenio.

Desde entonces, la administración de Trump ha recurrido a varias tandas de sanciones y otras medidas hostiles -como el envío de un portaaviones con su grupo de combate y bombarderos al oeste de Asia en un mensaje de advertencia a Teherán- para endurecer su campaña de presiones contra el país persa.

Todo a pesar de que tanto la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) como el resto de los países firmantes del acuerdo nuclear han confirmado que Teherán ha respetado totalmente los términos del pacto.

Irán eligió el aniversario de la retirada de Estados Unidos del acuerdo para responder no solo a las hostilidades de Washington, sino también a lo que considera como la inacción de Europa ante las presiones de la primera potencia mundial.

El presidente iraní, Hasan Rohani, dio a conocer la paralización de la aplicación de algunas de las obligaciones del país en el trato nuclear y dio un ultimátum de 60 días para que garanticen los beneficios de Teherán.

“Lo que hace la República Islámica de Irán es, en resumen, suspender dos medidas, que significan suspender dos de sus ventas: ni vamos a vender uranio enriquecido ni agua pesada desde hoy. Por supuesto que será por 60 días. Hemos dicho a la contraparte que si dentro de este plazo regresan a la mesa de diálogos, y nosotros logramos los resultados deseables respecto a nuestros intereses, en especial en relación al petróleo y la banca, volveremos a cumplir todo los puntos”, explicó.

Rohani aclaró que Irán no quiere, por el momento, salir del convenio. “El acuerdo sigue en pie. Anunciamos nuestra reducción, no nuestra salida. El convenio necesita una cirugía, esto es para salvarlo y no para destruirlo”, añadió.

Reacciones agridulces

Los países firmantes del acuerdo nuclear reaccionaron en distintas maneras, aunque todos unieron su voz al defender el pacto, en un claro desafío a la postura de Estados Unidos.

Rusia y China resaltaron que Irán ha respetado totalmente el trato y responsabilizaron a Washington por  el impasse en el que se encuentra el pacto. Ambos insistieron en la necesidad de mantener vivo el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), nombre oficial del trato.

El Reino Unido, Francia y Alemania, si bien abogaron unánimemente por proteger el acuerdo, repudiaron el paso dado por Teherán e incluso amenazaron a la República Islámica con medidas punitivas.

Por su parte, la ONU volvió a pedir que se salve el acuerdo nuclear. Farhan Haq, portavoz del organismo internacional, consideró el convenio como un “logro importante” que debe ser preservado.

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“Chantaje nuclear”

Tim Morrison, director para armas de destrucción masiva del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, vio el anuncio de Irán como un “indisimulado chantaje nuclear a Europa”, ante el que llamó al Viejo Continente a “resistir y empujar a Irán a la mesa de negociación para alcanzar un acuerdo”.

¿Qué dice el acuerdo nuclear sobre la medida de Irán?

El artículo 26 del acuerdo nuclear, firmado en 2015, establece que si uno de los firmantes del pacto reintroduce sanciones o impone nuevas restricciones a Irán, relacionadas con su programa de energía nuclear, Teherán puede usarlo como motivo para dejar de cumplir sus compromisos total o parcialmente.

También, según el artículo 36, si cualquier parte del pacto firmado no cumple sus compromisos, Irán puede remitir el asunto a la Comisión Conjunta Irán-G5+1, entonces formada por EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania, y en el caso de un incumplimiento por parte de Irán, otros pueden hacer lo mismo.

Irán lleva casi un año quejándose de la incapacidad de los europeos para hacer frente a Washington y lograr que funcione el INSTEX, instrumento con el que Bruselas intenta hacer posible el comercio con el país persa.

A juicio del jefe de la Diplomacia iraní, Mohamad Javad Zarif, Europa debería dar pasos prácticos para dar oxígeno al acuerdo, más allá de hablar y emitir comunicados.

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