Un grupo de músicos de Gaza celebraron hoy un simbólico festival alternativo de Eurovisión, como respuesta al evento que comienza en Israel, sobre las ruinas de un edificio bombardeado en la última escalada de violencia.

Un grupo de músicos de Gaza celebraron hoy un simbólico festival alternativo de Eurovisión, como respuesta al evento que comienza en Israel, sobre las ruinas de un edificio bombardeado en la última escalada de violencia.

“Gaza canta y ama la paz y rechaza cualquier blanqueo de imagen de la ocupación israelí y sus crímenes a través del arte y la música”, declaró a Efe Kamel Musallam, coordinador del grupo musical Jusour, que acusó a Israel de querer limpiar su imagen en el mundo con la celebración de Eurovisión, que comienza esta noche en Tel Aviv, a apenas 70 kilómetros de Gaza pero en un mundo aparte, según El Diario Vasco.

El concierto, al que acudieron unas 150 personas y con música popular palestina, se celebró entre los escombros del edificio residencial “Abu Qamar”, en Gaza capital, destruido por la aviación israelí en la reciente escalada de tensión derivaba del lanzamiento masivo de cohetes de las milicias armadas contra Israel.

Durante el evento, los artistas enviaron un mensaje a la madre de Razan al Najar, la joven paramédica que murió en junio por un disparo israelí en la espalda durante las protestas en la línea divisoria entre Gaza e Israel.

La madre del periodista palestino Yusra Murtaja, que murió en circunstancias similares a Najar cuando trabajaba cubriendo las manifestaciones, pidió recientemente en una carta pública a Madonna – que está previsto que actúe en la final del sábado, aunque no está confirmada la firma del contrato- que no actúe.

Artistas suecos piden boicot a celebración de Eurovisión en Israel

“Usted decidió subir al escenario de los asesinos y pedir amor y paz en un país que no conoce el significado de la palabra paz y sólo habla el lenguaje del crimen y la guerra”, escribió en una dura misiva.

Hoy martes, los medios israelíes se hicieron eco de las declaraciones de la artista, que ha asegurado que nunca dejará de hacer música para adaptarla a la agenda política de alguien.

El movimiento de BDS, que promueve el boicot empresas e instituciones israelíes hasta que termine la ocupación de los territorios palestinos, ha pedido durante meses la cancelación de Eurovisión, un evento que ven cada año en todo el mundo cerca de doscientos millones de personas.

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