Lanzamiento de un misil de crucero Tomahawk desde un destructor estadounidense.

El Ministerio de Defensa de Rusia presentó los fragmentos de dos misiles que fueron lanzados contra Siria el 14 de abril por EEUU. Según el Estado Mayor ruso, los datos recibidos tras una minuciosa investigación de los Tomahawk podrían ser utilizados para mejorar las armas rusas.

El director del Centro de Estudios Militares y Políticos de la Universidad MGIMO, el doctor en Ciencias Históricas Alexéi Podberiozkin, explicó a Sputnik en qué consiste el valor de estudiar estos misiles.

“Está claro que lo que queda de estos misiles será cuidadosamente estudiado ahora en Rusia, sobre todo, para mejorar la capacidad de hacer frente a estos misiles”.

Según el experto, en primer lugar, los misiles se estudiarán “para determinar con precisión el área en las pantallas del radar”.

“En segundo lugar, para aclarar la base microelectrónica y las capacidades del sistema de guía de misiles. En tercer lugar, para estudiar el sistema de propulsión”, apuntó.

Podberiozkin señaló que se lleva a cabo una constante modernización de los misiles de crucero en Rusia y EEUU.

“Cada nueva generación e incluso cada modificación por separado de un misil difieren de las anteriores”.

No obstante, el experto admitió que es poco probable que “lo que queda de estos misiles estadounidenses sea de gran relevancia”.

Anteriormente, el portal Popular Mechanics intentó predecir el destino de los misiles de crucero estadounidenses que habían llegado a Rusia.

Según el autor, el valor real de los misiles es que después de estudiar las armas del potencial enemigo, Moscú supuestamente puede aprender a destruirlas.

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