Habitantes de la ciudad siria de Al-Raqa denuncian las condiciones en que viven, dominados por milicianos apoyados por EE.UU., y piden el regreso del Gobierno.

Habitantes de la ciudad siria de Raqqa denuncian las condiciones en que viven, dominados por milicianos apoyados por EE.UU., y piden el regreso del Gobierno.

Raqqa cayó el año pasado en manos de milicianos kurdos apoyados por Estados Unidos que expulsaron de la ciudad septentrional siria a los terroristas del grupo ISIS (Daesh, en árabe), pero se negaron luego a devolver el control al Gobierno sirio.

En una entrevista publicada este sábado por la agencia de noticias rusa Ruptly, habitantes de Raqqa han recordado la situación inmediatamente anterior al conflicto, cuando no faltaban servicios como el agua y la electricidad, y han expresado su deseo de que el Gobierno regrese a la ciudad.

“Queremos que regrese el Gobierno, queremos que las escuelas vuelvan a abrir, que se dé educación a los estudiantes y se ofrezcan todos los servicios que deseamos, como agua y electricidad. Llevamos años privados de muchas cosas”, afirma un residente.

Otro lugareño denuncia los problemas que hay ahora en la ciudad, donde el 25 de marzo comenzó un levantamiento de la población local contra los “actos arbitrarios” de los grupos patrocinados por Washington.

Rusia revela: EEUU está entrenando a terroristas en campamentos en Siria

“Necesitamos agua, porque no tenemos; necesitamos ayuda, que no la recibimos. Necesitamos educación para los niños, que no la están recibiendo. En cuanto a la electricidad, esperamos que vengan organizaciones al país para eso”, dice otra persona.

El jefe de la Dirección de Operaciones del Estado Mayor ruso, el coronel general Serguéi Rudskói, denunció el 30 de marzo que en Raqqa las condiciones de vida son “catastróficas”, lo que atribuye a que las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y los grupos apoyados por EE.UU. “han sido incapaces de solventar los problemas humanitarios”.

El 17 de marzo, el Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que Estados Unidos no deja que accedan a Raqqa organizaciones humanitarias ni la misión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), además de que los milicianos a los que apoya impiden a los civiles salir.

De hecho, EE.UU. apoya a varios grupos milicianos en Siria, especialmente kurdos, lo que desata temores de que podrían estar tratando de crear un “Estado” fuera del control del Gobierno sirio.

Compartir: