El presidente de EEUU, Donald Trump, ha optado por implementar una dura política de presión con respecto a varios países importantes a la vez, entre ellos, Rusia, Irán, China y Turquía.

El presidente de EEUU, Donald Trump, ha optado por implementar una dura política de presión con respecto a varios países importantes a la vez, entre ellos, Rusia, Irán, China y Turquía, según Sputnik.

Guerras comerciales a diestro y siniestro, sanciones por doquier, etc. Países como Rusia, la India, Turquía, China e Irán buscan ahora maneras de evitar las consecuencias de las medidas que llegan desde Washington. El resultado: los vagones de las grandes potencias siguen su camino mientras el propio dólar queda rezagado.

Rusia lleva años desintoxicándose del dólar y optando por el oro en sus reservas. También por monedas nacionales como el euro y el yuan en las transacciones comerciales que mantiene con Europa y con China. Ya lo ha dicho el propio ministro de Finanzas del país, Antón Siluánov: el dólar no es estable en Rusia, así que es mejor pasarse al euro.

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Con las sanciones y la presión de vuelta en Irán, Teherán está tratando de sortear las dificultades mientras ha quedado claro que no cederá ante Estados Unidos. En Turquía han seguido su ejemplo y el Gobierno del país otomano ya ha anunciado que boicoteará la electrónica estadounidense mientras anima a sus ciudadanos a cambiar dólares por liras.

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