No permitiremos que este buque de guerra de EE.UU. se acerque a nuestras aguas territoriales en el golfo Pérsico, según el contralmirante de la Armada de Irán.

No permitiremos que los buques militares de EE.UU. se acerquen a nuestras aguas territoriales en el golfo Pérsico, según el contralmirante de la Armada de Irán.

La semana pasada el portaviones nuclear estadounidense USS John C. Stennis entró en el golfo Pérsico, acompañado de un grupo de ataque. El paso de la Marina de EE.UU. generó un aumento de las tensiones en la región, activando al día siguiente las maniobras militares de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) en el estrecho de Ormuz y la isla iraní de Qeshm.

El contralmirante de la Armada iraní Habibollah Sayyari ha sido firme en su protesta contra el ingreso de buques de guerra de EE.UU. “No permitiremos que este buque de guerra se acerque a nuestras aguas territoriales en el Golfo Pérsico”, ha declarado.

La operación estadounidense se produce luego de las repetidas amenazas formuladas por funcionarios iraníes de cerrar el estrecho de Ormuz, que da paso al golfo Pérsico y a través del cual transita un tercio de todo el petróleo comercializado por mar, tras la imposición de sanciones antiraníes por parte de Washington.

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“EE.UU. será derrotado”

El presidente iraní, Hasan Rohani, aseguró que “nadie puede decir que las sanciones no tienen un impacto negativo en la economía del país o en la vida de la gente, pero tampoco nadie puede decir que EE.UU. logre sus objetivos”. “EE.UU. será derrotado y fracasará en sus objetivos”, aseveró.

El analista internacional Francisco José Fernández-Cruz considera que este despliegue militar de EE.UU. sirve como presión psicológica, y así busca reforzar el efecto de las sanciones. También opina que las restricciones no lograrán colapsar la economía iraní.

“En este intento de reforzar las sanciones que han sido impuestas al Gobierno de Irán por Washington, la presencia del grupo de combate puede ser un elemento de presión psicológica dentro de esta batalla dialéctica que vienen sosteniendo ambos países, pero desde luego no creo que se produzca una situación de conflicto abierto”, ha comentado Fernández-Cruz a RT.

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