Estados Unidos promete desplegar 20 misiles interceptores en Alaska, la medida busca, según el presidente Donald Trump, proteger a su país.

Estados Unidos promete desplegar 20 misiles interceptores en un base que está solo a 1.000 kilómetros de la frontera rusa con Alaska. La medida busca, según el presidente Donald Trump, proteger a su país.

Pero qué pasa si esta decisión es percibida como una amenaza por sus vecinos. ¿Habrá una respuesta simétrica? Si es así, entonces Estados Unidos simplemente se creará más enemigos. La pregunta es si los vecinos deben considerar las acciones de Washington como peligrosas.

Un simple hecho confirma que sí: Alaska es un estado de Estados Unidos que es contiguo al territorio ruso. La base donde se desplegarán los misiles, Fort Greely, está solo a 1.000 kilómetros del territorio ruso, una distancia insignificante para los proyectiles modernos.

En una entrevista con Sputnik el experto militar ruso Dmitri Drozdenko expresó su punto de vista en sobre qué país está en la punta de mira de Washington.

“¿Cuál es el país que está más cerca de Alaska? Creo que la respuesta es obvia. Corea del Norte está en otro lugar del mundo, entonces si los misiles vuelan hacia allá, tendrán otra trayectoria”, declaró.

Es posible, prosiguió, que Estados Unidos despliegue los misiles Tomahawk con base en la tierra, especialmente teniendo en cuenta que Washington anunció en octubre del 2018 su intención de retirarse del Tratado INF, firmado en 1987 entre el país norteamericano y la URSS, y que efectivamente eliminó los misiles balísticos y de crucero, nucleares o convencionales, cuyo alcance estuviera entre los 500 y los 5.500 kilómetros.

De esta manera pronto en Alaska podrían aparecer misiles de medio alcance posiblemente equipados con ojivas atómicas, dijo. Recordó que la decisión de retirar este tipo de proyectiles a finales de la Guerra Fría se tomó porque son capaces de llegar muy rápido a su blanco y no dejan mucho tiempo para reaccionar.

“En caso de un supuesto ataque con estos misiles no queda tiempo para hacer análisis. Algo ya está volando rumbo a nuestro territorio, hay que reaccionar inmediatamente. No queda tiempo para pensar: tenemos que apretar el botón rojo. Y ¿qué pasa si todo fue un error? No se puede deshacer nada: los misiles ya fueron lanzados”, subrayó.

Advertencia a Rusia: EEUU envía su buque de guerra al Ártico

Esta es la amenaza global que lleva consigo la entrada en servicio de estos misiles: la otra parte nunca sabe si el misil que se avecina es nuclear o no, por lo tanto siempre espera lo peor, profundizó el analista.

Rusia ya está respondiendo a los pasos poco amistosos de Washington y desarrolla armas que son capaces de disuadir a cualquier agresor posible. Entre ellas, el novedoso misil hipersónico Avangard y el proyectil balístico Sarmat, que pueden seguir una trayectoria inusual, lo que compensa el peligro que proviene de la instalación de misiles en Alaska.

Además, recordó que existe el submarino no tripulado nuclear ruso Status 6 Poseidon.

“Cuando Estados Unidos emplaza los misiles de esta clase a tiro de piedra de nuestras fronteras, esto supone un conflicto en un territorio que no sea América del Norte. Siempre ha supuesto un conflicto en el territorio de Eurasia”, enfatizó.

En la percepción de los estadounidenses, ellos se encuentran protegidos por dos océanos, mientras su país limita con otros dos con los que se lleva bastante bien. Esto los hace sentirse bastante seguros en su continente.

Para Drozdenko, la respuesta más adecuada en la situación actual sería apuntar no solo a los países que ofrecieron a Washington sus territorios para desplegar sus armas, sino al propio Estados Unidos. Esta medida disuasoria debe suponer un daño inaceptable, como el que implican las armas nucleares, agregó.

Asimismo, al presentar su nueva estrategia de defensa antimisiles Trump también habló de los misiles en el espacio, una verdadera ‘Guerra de las Galaxias’. Este mítico apodo se le otorgó a la Iniciativa de Defensa Estratégica propuesta en 1983 por el entonces presidente Ronald Reagan, y que se asemeja a las sugerencias actuales de Donald Trump.

“Es obvio que la carrera armamentística llegará al espacio, teniendo en cuenta las posibilidades de las que goza EEUU. El país norteamericano ya empezó a retirarse paulatinamente de los acuerdos que había firmado en el pasado”, concluyó.

Compartir:

Camentarios

Please enter your comment!
Please enter your name here

− 1 = 1