Una líder de la oposición británica acusa al Gobierno de Londres de entrenar a niños soldados que luchan para Arabia Saudí contra las fuerzas yemeníes.

Una líder de la oposición británica acusa al Gobierno de Londres de entrenar a niños soldados que luchan para Arabia Saudí contra las fuerzas yemeníes.

Según ha informado este miércoles el rotativo británico The Guardianla secretaria de Asuntos Exteriores del gabinete en la sombra, Emily Thornberry, ha asegurado que dispone de información clasificada de que en Yemen, están desplegadas unidades del Servicio Aéreo Especial (SAS, por sus siglas en inglés) que entrenan a niños soldados, comandado por Arabia Saudí en su agresión contra este país árabe.

Thornberry, también ha expresado su preocupación sobre las acusaciones y ha exigido que rápidamente se realicen investigaciones al respecto, dado que, de confirmarse, el Reino Unido estaría directamente involucrado en crímenes de guerra por usar y entrenar a niños y menores de edad para que sirvan como soldados.

Del mismo modo, ha revelado que tiene información en su poder que confirman que casi un total del 40 % de los soldados que integran las fuerzas lideradas por Arabia Saudí son niños y menores de edad, cifra que, admite, podría estar infravalorada.

A su vez, Andrew Mitchell, exsecretario de Estado para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (2010-2012), ha considerado como veraces la información presentada por Thornberry y ha arremetido contra los altos mandos militares británicos por involucrar al Reino Unido en las prácticas ilegales e inhumanas de Arabia Saudí y sus aliados en Yemen.

Comandos británicos resultan heridos en combates en Yemen

Las acusaciones contradicen las alegaciones del Reino Unido de ser un actor neutral en Yemen aunque ya estos alegatos no tenían mucho peso considerando los muchos contratos militares y las ventas de bombas y aeronaves de combate británicas a Arabia Saudí y los países que le acompañan en su aventura militar en Yemen.

El Reino Unido tiene una estricta política de secretismo en cuanto a sus operaciones militares en el extranjero, aunque en ocasiones se divulgan informes y evidencias de la presencia de uniformados y grupos de combate británicos en los países que Londres insiste en que no tiene presencia militar.

Este secretismo se extiende hasta el punto que ni el Parlamento británico, que había prohibido la presencia de tropas terrestres del Reino Unido en Siria, estaba al tanto de que había contingentes del SAS en el territorio sirio.

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