El Parlament de Cataluña ha censurado la acción de Govern de Torra y le exige someterse a una cuestión de confianza o bien convocar elecciones.

El Parlament de Cataluña ha censurado la acción de Govern de Torra y le exige someterse a una cuestión de confianza o bien convocar elecciones.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha recibido un duro golpe político este jueves. El Parlament de Cataluña ha censurado su acción de Govern y le exige someterse a una cuestión de confianza o bien convocar elecciones, según la agencia de noticias La Vanguardia.

Se trata de una moción del PSC que ha sido aprobada en el pleno de esta mañana con 62 votos a favor de los grupos socialista, de Ciudadanos, Cataluña en Comú y del PP, y 61 votos en contra de los grupos de Govern. La CUP, antaño aliada del Govern de la Generalitat, ha decidido no participar en la votación, de forma que ha dejado caer al president ante el pleno.

La moción no tiene ningún efecto vinculante, pero supone una enmienda a la totalidad al Govern y a Torra por parte del Parlament, dando una imagen de debilidad. Aún así, el president ya ha dejado claro que no piensa ni someterse a una cuestión de confianza ni adelantar las elecciones, tal y como le acaba de solicitar la mayoría de la Cámara.

Al contrario, ha retado a la oposición a presentar una moción de censura si son capaces de encontrar un candidato con posibilidades de ser investido, algo altamente improbable dada la división política.

Toda la oposición censura al Govern

“No han aprobado los presupuestos, no gobiernan, no aprueban leyes”, ha defendido la portavoz del grupo socialista, Eva Granados, que ha impulsado la moción. Granados ha definido al Ejecutivo de Torra como un Govern “en fallida” y “sin rumbo”, por lo que le han emplazado a poner a prueba su fortaleza mediante una cuestión de confianza en el pleno o, en caso de que no quiera hacerlo, a convocar elecciones en Cataluña.

Ciudadanos ha compartido el diagnóstico que el PSC ha hecho del Govern, aunque con duras críticas hacia Pedro Sánchez. La diputada Lorena Roldán ha calificado al PSOE como “cómplices” del procés independentistas, y ha censurado la etapa de diálogo que intentó abrir el presidente del Gobierno.

Cataluña en Comú también ha cuestionado cono dureza la acción de Govern, si bien ha recordado “la situación de excepcionalidad” que supone que los líderes independentistas estén siendo juzgados por rebelión y en prisión preventiva. “También necesitamos saber qué propone el PSC, ¿son los socialistas del 155 o del derecho a decidir de hace no tanto?”, ha preguntado la portavoz de los comunes, Susanna Segovia. El diputado popular Santi Rodríguez ha certificado “la inoperancia” del Govern y ha conminado a Torra a dar un paso al lado y poner las urnas.

La CUP no vota pero pide un adelanto electoral

Con todo, la postura de la CUP es la que ha cogido por sorpresa tanto a JxCat y ERC como a los grupos de la oposición. La diputada anticapitalista Maria Sirvent ha atacado con dureza esta moción, que ha calificado de “medida electoralista”. Aún así, en lugar de votar en contra, ha explicado que su grupo no pensaba participar en la votación, dejando así que el texto prospere y el Parlament emita un pronunciamiento que daña la imagen del presidente de la Generalitat. Incluso han pedido al Govern que sea “responsable y marque una fecha de elecciones en Cataluña”.

Por su parte, JxCat y ERC han defendido su obra de Govern y han rechazado las acusaciones de inoperancia y falta de objetivos. Josep Costa (JxCat) y Anna Caula (ERC) han insistido en que si el Govern ha perdido la mayoría parlamentaria es por “una situación de represión e injusticia”.

JxCat y ERC se defienden

“Si los cuatro diputados de JxCat encarcelados pudieran votar, esta moción no se habría aprobado”, ha afirmado Costa. A lo que Granados ha respondido que esto es responsabilidad de JxCat, y no de los tribunales. Oriol Junqueras y Raül Romeva “sí pueden votar porque designaron un sustituto, y ustedes no han querido hacerlo”, ha afirmado la portavoz del PSC.

Granados se ha referido al mecanismo aprobado por el Parlament para que los diputados juzgados por rebelión puedan seguir votando pese a la suspensión dictada por el Tribunal Supremo. Un mecanismo que el ex president Carles Puigdemont ha llevado ante el Tribunal Constitucional al considerar que vulnera sus derechos parlamentarios. Los servicios jurídicos de la Cámara han presentado alegaciones esta semana negando esto.

El propio Torra se ha referido a la cuestión en términos parecidos en su cuenta de Twitter. “La mayoría parlamentaria elegida el 21-D rechaza la moción de los socialistas. C’s, PSC, Comuns, PP y el voto de cualidad de Llarena suman fuerzas para pedir que convoque elecciones. Seguimos gobernando con toda la ambición republicana intacta”.

 

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