Una vez más, un presidente estadounidense ha usurpado poderes de guerra pertenecientes al Congreso, lo que ha resultado en un caos.

Una vez más, un presidente estadounidense ha usurpado poderes de guerra pertenecientes al Congreso, lo que ha resultado en un caos.

En la misma línea con las recientes aventuras militares en las que Estados Unidos decidió involucrarse, el amargo conflicto en Yemen es solo la punta de iceberg, una mortal guerra librada por Arabia Saudí en 2015 que ha dejado miles de civiles muertos y heridos, además de la crisis humanitaria más severa de la historia contemporánea, con el apoyo directo de Estados Unidos.

“Aviones de combate estadounidenses no están lanzando las bombas responsables de toda esta carnicería. Sin embargo, Washington proporciona la artillería necesaria, los datos de focalización y el soporte de repostaje aéreo. Así que no hacemos la matanza real; simplemente facilitamos los esfuerzos de quienes lo hacen. No hay sangre en nuestras manos, sino en las suelas de nuestros zapatos”, publicó en un artículo el diario norteamericano The American Conservative, luego de que Donald Trump rechazara el pasado martes los esfuerzos de ciertos congresistas en busca de retirar el respaldo de Estados Unidos a la guerra en Yemen.

El proyecto en cuestión obligaba a Washington a cesar el apoyo que brinda a la coalición liderada por Arabia Saudí en la guerra de Yemen.

AI acusa a fuerzas respaldadas por Riad en Yemen de abuso sexual

“Esta resolución es un intento innecesario y peligroso que buscaba debilitar mi autoridad constitucional, poniendo en riesgo las vidas de ciudadanos estadounidenses y a valientes soldados, tanto en el presente como en el futuro”, declaró el presidente estadounidense en su explicación para el veto.

La participación estadounidense en la invasión a Yemen nunca fue autorizada por el Congreso desde que inició el conflicto.

El propio presidente Trump ha admitido varias veces que Washington está al lado de Arabia Saudí en Yemen porque las abundantes compras saudíes de armas fabricadas en Estados Unidos mantienen a flote la industria militar. El rol que desempeña la Casa Blanca en la catástrofe en Yemen, se trata de relaciones con los clientes: mantener feliz a Riad para que no lleve su negocio a otra parte.

“No me gusta el concepto de detener una inversión de $ 110 mil millones en Estados Unidos”, dijo Trump a los reporteros a finales del año pasado.

Compartir: